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miércoles, 7 de marzo de 2018

Luego de su reciente expulsión de Siria e Irak, Daech intenta implantarse en la región de Cachemira, una zona inestable en disputa entre la India y Pakistán


La Cachemira presa de grupos jihadistas

Los movimientos jihadistas están cada vez más activos en Cachemira. Una primera rama del Estado Islámico (Wilayat Kashmir) fue oficializada en diciembre pasado. A través de un video subido a Telegram, los miembros de la “provincia” eran llamados en Urdu a combatir y a instalar allí un califato. Un primer ataque realizado en Srinagar cachmiri (noroeste de la India), ocasionando la muerte de un policía indio, había sido reivindicado por A’amaq, el órgano oficial de Daech. Una operación similar, seguida de un mismo comunicado, fue perpetrado el 26 de febrero.
En paralelo, la nueva organización Anṣar Ghazwat al-Hind, creada en julio de 2017 por un joven ingeniero salido de la rebelión separatista, Zakir Moussa, luego armada inmediatamente por Al-Qaeda, viene de afirmar sus ambiciones para la “provincia”. En un video difundido en Telegram el 25 de febrero, intitulado “La Cachemira será Dar Al-Islam» (es decir, tierra de aplicación de la sharia), Zakir Moussa escapa a ser parte del problema de los regímenes indio y pakistaní y amenaza con atacar allí sus intereses y los de los inversores extranjeros, y llama a la unidad de todos los jihadistas en este combate “por la supremacía del Islam”.
Los expertos esperan que se dé una alianza entre los dos grupos, capaces de atraer a una juventud que se desliga cada vez más frecuentemente de los grupos tradicionales separatistas, marionetas de las autoridades indias y pakistaníes, mientras que el conflicto permanece bloqueado en un statu quo permanente.

Fuente: TTU Stratégie et politique 5 de marzo de 2018



Le Cachemire en proie aux groupes djihadistes

Les mouvements djihadistes sont de plus en plus actifs au Cachemire. Une première branche de l’Etat islamique (Wilayat Kashmir) a été officialisée en décembre dernier. Via une vidéo postée sur Telegram, les membres de la «province» étaient appelés en Urdu à combattre et à y installer un califat. Une première attaque menée au Srinagar cachmiri (nord-ouest de l’Inde), occasionnant la mort d’un policier indien, avait été revendiquée par A’amaq, l’organe officiel de Daech. Une opération similaire, suivie d’un même communiqué, y a été perpétrée le 26 février.
En parallèle, la nouvelle organisation Anṣar Ghazwat al-Hind, créée en juillet 2017 par un jeune ingénieur issu de la rébellion séparatiste, Zakir Moussa, puis adoubée dans la foulée par Al-Qaida, vient d’affirmer ses ambitions pour la «province». Dans une vidéo diffusée sur Telegram le 25 février, intitulée «Le Cachemire sera Dar Al-Islam» (c’est-à-dire terre d’application de la charia), Zakir Moussa renvoie dos à dos les régimes indiens et pakistanais, menace d’y frapper leurs intérêts et ceux des investisseurs étrangers, et appelle à l’unité de tous les djihadistes dans ce combat «pour la suprématie de l’islam».
Les experts s’attendent à une alliance entre les deux groupes, capables d’attirer une jeunesse qui se détourne de plus en plus des groupes traditionnels séparatistes, jouets des autorités indiennes et pakistanaises, alors que le conflit reste bloqué dans un statu quo permanent.

TTU Stratégie et politique 5 mars 2018

martes, 25 de octubre de 2016

Un grupo islamista ligado a los talibanes de Pakistán atacó una escuela de formación policial en la provincia de Baluchistán


Pakistán: 44 muertos en un asalto contra una escuela de policía

Al menos 44 personas fueron asesinadas y 118 heridas durante un ataque atribuido a un grupo islamista contra una escuela de policía en el sudoeste de Pakistán en la noche del lunes al martes, indicaron las autoridades, agregando haber asegurado la zona.
Según el ejército, los atacantes penetraron antes de medianoche en el Colegio de policía situado a una veintena de kilómetros al este de Quetta, la capital de la inestable provincia de Baluchistán.
Después de varias horas de intercambio de disparos, un responsable provincial anunció hacia las 0400 de la madrugada (2300 GMT) que el ejército había desalojado a los atacantes y asegurado el establecimiento, que alberga varios cientos de policías en formación.
El ataque fue realizado por tres kamikazes armados, declaró a la prensa el ministro del Interior de la provincia de Baluchistán, Mir Sarfaraz Ahmed Bugti, revisando a la baja el número de atacantes, inicialmente evaluado entre 5 y 6 por el ejército.
Según el último balance provisto por Mir Bugti, al menos 44 personas fueron asesinadas y 118 heridas.
Setecientos reclutas se encontraban en el establecimiento durante el ataque, según Mir Bugti. "Los sitios están 99% asegurados, terminaremos cuando salga el sol", dijo.

Facción islamista aliada de los talibanes

El general Sher Afgan, comandante del Frontier Corps encargado de la contra-ofensiva, atribuyó el asalto a una facción del grupo islamista Lashkar-e-Jhangvi, aliado de los talibanes paquistaníes. Según él, los atacantes “se comunicaban con cuadros en Afganistán".
Kabul acusa bastante regularmente a Islamabad de cobijar insurgentes que se dirigen contra blancos gubernamentales afganos, pero a la inversa es más raro.
"Vi a tres hombres con ropa de camuflaje, la cara tapada y armados con Kalachnikovs", contó un testigo que se presentó como policía en formación, entrevistado por una cadena televisiva. "Ellos comenzaron a disparar y entraron al dormitorio pero conseguí escapar pasando por arriba de una pared".
Rápidamente fueron desplegadas tropas en los sitios, apoyadas por helicópteros.
Un fotógrafo de la AFP en el lugar constató que toda la zona estaba hundida en la oscuridad y cercada por las fuerzas de seguridad, mientras que las ambulancias transportaban a las víctimas entrando y saliendo a toda velocidad.
Los hospitales de Quetta así como los de Karachi, la megalópolis de la provincia vecina de Sindh, estaban en alerta ante la perspectiva del arribo de numerosos heridos.
Baluchistán, la más vasta y la más pobre de las provincias de Pakistán a pesar de importantes recursos naturales, es sacudida por violencias islamistas, y presa tanto de conflictos inter-comunitarios como de una insurrección separatista baluchi.
El 7 de octubre, seis personas fueron asesinadas en Baluchistán en un ataque que tenía como blanco a militares que viajaban en un tren de pasajeros, del cual el Ejército de liberación baluchi (BLA) asumió la responsabilidad.
En agosto, un atentado reivindicado a la vez por una facción talibán, Jammat-ul-Ahrar (JuA), y por el grupo Estado Islámico (EI) provocó 73 muertos en un hospital de Quetta en el momento donde una multitud velaba el cadáver del presidente del colegio de abogados de la provincia, asesinado algunas horas antes.
Baluchistán es también estratégico porque es ahí donde desembocan ambiciosas infraestructuras viales y energéticas que enlazan China con el mar Arábigo.
Este corredor económico sino-pakistaní (CPEC), que requirió 46.000 millones de dólares de inversiones chinas, fue el blanco de varios ataques, principalmente de separatistas baluchíes, pero China se muestra confiada en cuanto a la capacidad del ejército pakistaní de controlar la situación.
Las violencias islamistas han provocado miles de muertos desde la emergencia de grupos armados extremistas luego de la decisión de Islamabad de apoyar a Estados Unidos durante su invasión del Afganistán de los talibanes en 2001 después de los atentados del 11-Septiembre.

Fuente: La Croix y AFP 25/10/2016



Pakistan: 44 morts dans un assaut contre une école de police

Au moins 44 personnes ont été tuées et 118 blessées lors d'une attaque attribuée à un groupe islamiste contre une école de police dans le sud-ouest du Pakistan dans la nuit de lundi à mardi, ont indiqué les autorités, ajoutant avoir sécurisé la zone.
Selon l'armée, les assaillants ont pénétré avant minuit dans le Collège de police situé à une vingtaine de kilomètres à l'est de Quetta, la capitale de la province instable du Baloutchistan.
Après plusieurs heures d'échanges de tirs, un responsable provincial a annoncé vers 04H00 du matin (23H00 GMT) que l'armée avait délogé les assaillants et sécurisé l'établissement, qui héberge plusieurs centaines de policiers en formation.
L'attaque a été menée par trois kamikazes armés, a déclaré à la presse le ministre de l'Intérieur de la province du Baloutchistan, Mir Sarfaraz Ahmed Bugti, révisant à la baisse le nombre d'assaillants, initialement évalué entre 5 et 6 par l'armée.
Selon le dernier bilan fourni par M. Bugti, au moins 44 personnes ont été tuées et 118 blessées.
Sept cents recrues se trouvaient dans l'établissement lors de l'attaque, selon M. Bugti. "Les lieux sont à 99% sécurisés, nous terminerons cela une fois le soleil levé", a-t-il dit.

Faction islamiste alliée des talibans

Le général Sher Afgan, commandant du Frontier Corps chargé de la contre-offensive, a attribué l'assaut à une faction du groupe islamiste Lashkar-e-Jhangvi, allié des talibans pakistanais. Selon lui, les assaillants "communiquaient avec des cadres en Afghanistan".
Kaboul accuse très régulièrement Islamabad d'abriter des insurgés s'en prenant à des cibles gouvernementales afghanes, mais l'inverse est plus rare.
"J'ai vu trois hommes en tenue de camouflage, le visage caché et armés de kalachnikovs", a raconté un témoin se présentant comme policier en formation, interviewé par une chaîne télévisée. "Ils ont commencé à tirer et sont entrés dans le dortoir mais j'ai réussi à m'échapper en passant par dessus un mur".
Des troupes ont rapidement été déployées sur les lieux, appuyées par des hélicoptères.
Un photographe de l'AFP sur place a constaté que toute la zone était plongée dans le noir et encerclée par les forces de sécurité, tandis que les ambulances transportant les victimes entraient et sortaient à toute allure.
Les hôpitaux de Quetta ainsi que ceux de Karachi, la mégapole de la province voisine du Sindh, étaient en alerte dans la perspective de l'arrivée de très nombreux blessés.
Le Baloutchistan, la plus vaste et la plus pauvre des provinces du Pakistan en dépit d'importantes ressources naturelles, est secouée par des violences islamistes, et en proie à des conflits inter-communautaires ainsi qu'une insurrection séparatiste baloutche.
Le 7 octobre, six personnes avaient été tuées au Baloutchistan dans une attaque qui avait visé des militaires voyageant dans un train de passagers et dont l'Armée de libération baloutche (BLA) avait endossé la responsabilité.
En août, un attentat revendiqué à la fois par une faction talibane, Jammat-ul-Ahrar (JuA), et par le groupe Etat islamique (EI) avait fait 73 morts dans un hôpital de Quetta au moment où la foule s'y recueillait sur la dépouille du bâtonnier de la province, assassiné quelques heures plus tôt.
Le Baloutchistan est également stratégique car c'est là que débouchent d'ambitieuses infrastructures routières et énergétiques reliant la Chine à la mer d'Arabie.
Ce couloir économique sino-pakistanais (CPEC), qui a requis 46 milliards de dollars d'investissements chinois, a été la cible de nombre d'attaques, notamment de séparatistes baloutches, mais la Chine s'est dite confiante quant à la capacité de l'armée pakistanaise à y contrôler la situation.
Les violences islamistes ont fait des milliers de morts depuis l'émergence de groupes armés extrémistes dans la foulée de la décision d'Islamabad de soutenir les Etats-Unis lors de leur invasion de l'Afghanistan des talibans en 2001 après les attentats du 11-Septembre.

La Croix et AFP 25/10/2016 

martes, 9 de agosto de 2016

El atentado ocurrido en la ciudad de Quetta, en el sudoeste de Pakistán, fue reivindicado tanto por talibanes como por Daech


Después de los talibanes, Daech reivindica a su turno el atentado en Pakistán

Una guerra de comunicación parece desarrollarse entre Daech y los talibanes, después del atentado en Pakistán, que causó la muerte de al menos 70 personas, y provocó 112 heridos, este lunes en un hospital del sudoeste del país. Una de las ramas más sectarias del Movimiento de los talibanes pakistaníes reivindicó el ataque después del mediodía antes de que el grupo Estado Islámico (otro nombre de Daech) lo reivindicara a su turno a la noche.
Jamaat-Ul-Ahrar, un grupo de talibanes, “toma la responsabilidad” de la explosión en el hospital de Quetta, podemos leer en un correo enviado a los periodistas a la tarde. Algunas horas más tarde, la agencia de propaganda de Daech, Amaq, publicaba un comunicado: “un kamikaze de Estado Islámico hizo detonar su cinturón explosivo durante una reunión de empleados del ministerio de Justicia y de la policía pakistaní en la ciudad de Quetta”.
Dos reivindicaciones, para un único y mismo atentado... Una situación que viene a señalar que Pakistán constituye un gran desafío para las organizaciones terroristas. Al menos que esta doble declaración oficialice un acercamiento entre los dos grupos islamistas...

Los talibanes anti-cristianos

La primera organización es un reagrupamiento de disidentes del Movimiento de los talibanes pakistaníes («Tehrik-e-Taliban Pakistan», TTP), según Libération. Una de las facciones más violentas y sectarias nacida en agosto de 2014 de divergencias con la organización madre también en agosto de 2014.  Los cristianos son a menudo el blanco de Jamaat-Ul-Ahrar. El grupo de talibanes era ya responsable del atentado en Lahore, perpetrado durante el fin de semana de Pascuas. 75 personas murieron. En la misma ciudad, el grupo terrorista había tomado como blanco dos iglesias un año antes, matando a quince personas.
El objetivo del grupo es la instauración de un Estado Islámico en Pakistán y la continuación de la jihad mundial, según L'Obs. La “Congregación de los hombres libres” fue un tiempo cercana a Al-Qaeda. Habíamos afirmado también que el grupo había jurado lealtad a Daech, sin que eso se haya confirmado nunca.

Daech se implanta en la región

Daech, principalmente presente en Irak y en Siria, extiende también sus ramificaciones hasta Pakistán, pasando por Afganistán.
Zahid Hussain, editor de Dawn, uno de los diarios más influyentes del país, denunciaba desde noviembre de 2015 la ceguera de su gobierno, que rechazaba ver la implantación de los jihadistas de Daech. “Lo más chocante, es que la Mezquita roja de Islamabad (capital del país) se transforme en el refugio de los militantes islamistas radicales”, que se remiten a Abubakar Al-Baghdadi, el jefe del grupo terrorista, se alarma el periodista. Según él, muchos talibanes huyendo de las operaciones del ejército se habían unido a las filas de Daech.
En esa época, la región de Baluchistán, donde tuvo lugar el atentado del hospital este lunes, señalaba reclutamientos en la provincia. Pero también que los pakistaníes proveían a la organización terrorista “contingentes importantes en Irak y en Siria” según Courrier international.
En mayo de 2015, Daech había reivindicado su primer ataque en el país.

Fuente: Le Parisien por Sarah Paillou 08 de agosto de 2016



Après les Talibans, Daech revendique à son tour l'attentat au Pakistan

Une guerre de communication semble se jouer entre Daech et les Talibans, après l'attentat au Pakistan, qui a causé la mort d'au moins 70 personnes, et fait 112 blessés, ce lundi dans un hôpital du sud-ouest du pays. Une des branches les plus sectaires du Mouvement des Talibans pakistanais a revendiqué l'attaque dans l'après-midi avant que que le groupe Etat islamique (autre nom de Daech) ne le revendique à son tour dans la soirée.
Jamaat-Ul-Ahrar, groupe de Talibans, «prend la responsabilité» de l'explosion à l'hôpital de Quetta, pouvait-on lire dans un courriel envoyé aux journalistes en milieu d'après-midi. Quelques heures plus tard, l'agence de propagande de Daech, Amaq, publiait un communiqué: «un kamikaze de l'Etat islamique a déclenché sa ceinture explosive lors d'un rassemblement d'employés du ministère de la Justice et de la police pakistanaise dans la ville de Quetta».
 Deux revendications, pour un seul et même attentat... Une situation qui vient rappeler que le Pakistan constitue un enjeu majeur pour les organisations terroristes. A moins que cette double-déclaration officialise un rapprochement entre les deux groupes islamistes...

Les Talibans anti-chrétiens

La première organisation est un regroupement de dissidents du Mouvement des Talibans pakistanais («Tehrik-e-Taliban Pakistan», TTP), selon Libération. Une des factions les plus violentes et sectaires née en août 2014 de divergences avec l'organisation-mère en août 2014.  Les chrétiens sont souvent la cible de Jamaat-Ul-Ahrar. Le groupe de Talibans était déjà responsable de l'attentat à Lahore, perpétré pendant le week-end de Pâques. 75 personnes étaient mortes. Dans la même ville, le groupe terroriste avait visé deux églises un an plus tôt, tuant quinze personnes.
L'objectif du groupe est l'instauration d'un Etat islamique au Pakistan et la poursuite du djihad mondial, selon L'Obs. La «Congrégation des hommes libres» fut un temps proche d'Al-Qaïda. On prétendit aussi que le groupe avait fait allégeance à Daech, sans que cela ne soit jamais confirmé.

Daech s'implante dans la région

Daech, principalement présent en Irak et en Syrie, étend aussi ses ramifications jusqu'au Pakistan, en passant par l'Afghanistan.
Zahid Hussain, éditorialiste de Dawn, l'un des journaux les plus influents du pays, dénonçait dès novembre 2015 l'aveuglement de son gouvernement, qui refusait de voir l'implantation des djihadistes de Daech. «Le plus choquant, c’est que la Mosquée rouge d’Islamabad (capitale du pays) soit en train de redevenir le repaire des militants islamistes radicaux», qui se réfèrent à Abubakar Al-Baghdadi, le chef du groupe terroriste, s'alarmait le journaliste. Selon lui, de nombreux Talibans fuyant les opérations de l'armée avaient rejoint les rangs de Daech.
A l'époque, la région du Baloutchistan, où s'est déroulée l'attentat de l'hôpital ce lundi, signalait des recrutements dans la province. Mais aussi que les Pakistanais fournissaient à l’organisation terroriste «des contingents importants en Irak et en Syrie», selon Courrier international.
En mai 2015, Daech avait revendiqué sa première attaque dans le pays.

Le Parisien par Sarah Paillou 08 août 2016

lunes, 2 de mayo de 2016

Al cumplirse cinco años de la operación para eliminar a Osama Bin Laden, las autoridades norteamericanas reviven detalles de la incursión de sus fuerzas especiales en Pakistán


Cinco años después, Barack Obama vuelve sobre la muerte de Bin Laden

Hace precisamente cinco años, Estados Unidos eliminaba a Osama Bin Laden. Una victoria contra el terrorismo, un poco eclipsada hoy por la guerra contra el grupo Estado Islámico.

El 1º de mayo de 2011, el presidente Barack Obama anuncia tanto a los norteamericanos como al mundo, la muerte de Bin Laden:
“Esta noche, estoy en medida de anunciar a los norteamericanos y al mundo que Estados Unidos llevó a cabo una operación que mató a Osama Bin Laden, el dirigente de al-Qaeda, un terrorista responsable de la muerte de miles de inocentes”.
Hace cinco años entonces, las fuerzas especiales norteamericanas ponían fin a la persecución del terrorista más buscado del mundo, Osama Bin Laden. Barack Obama volvió este domingo 1º de mayo, en una entrevista en la cadena CNN, sobre sus dudas en el momento donde tomó la decisión de autorizar la operación de las fuerzas especiales, en Pakistán, en el mayor de los secretos, y mientras que nadie le demostraba que Osama Bin Laden verdaderamente estaba en la casa que fue atacada.
“Luego de una discusión con mi equipo, quedó claro para mí que era nuestra mejor oportunidad de tener a Bin Laden, explica el presidente norteamericano. Si no actuábamos, corría el riesgo de que se nos escapara. Sin duda hubiéramos perdido años antes de volver a encontrarlo. Estaba confiado en el hecho de que nuestros hombres podrían volver sanos y salvos. Sabíamos que tendríamos un serio entredicho con Pakistán y que, si ahí no estaba Bin Laden, el costo superaría los beneficios. Íbamos a quedar mal a los ojos del mundo, porque sería muy difícil de guardar el secreto una vez lanzada la operación”.
Luego, Estados Unidos apenas tuvo tiempo de saborear su victoria sobre al-Qaeda y nadie tuvo la capacidad de prever la emergencia del nuevo enemigo mundial, el grupo Estado Islámico.
Los servicios de inteligencia norteamericanos persiguen hoy a los cuadros de este movimiento EI y su líder Abu Bakr al-Baghdadi. 4.000 hombres están en Irak y las fuerzas especiales en Siria pasaron de 50 a 300 hombres. Consejeros encargados, Según la Casa Blanca y el Pentágono, de ayudar a bloquear la progresión del enemigo.
El director de la CIA, John Brennan, reconoce que esta guerra que no dice su nombre durará años.

Fuente: RFI por la corresponsal en Washington, Anne-Marie Capomaccio publicado el 01-05-2016



Cinq ans après, Barack Obama revient sur la mort de Ben Laden

Il y a cinq ans jour pour jour, les États-Unis éliminaient Oussama Ben Laden. Une victoire contre le terrorisme, quelque peu éclipsée aujourd'hui par la guerre contre le groupe Etat islamique.

Le 1er mai 2011, le président Barack Obama annonce ainsi aux Américains et au monde, la mort de Ben Laden:
«Ce soir, je suis en mesure d'annoncer aux Américains et au monde que les Etats-Unis ont mené une opération qui a tué Oussama Ben Laden, le dirigeant d'al-Qaïda, un terroriste responsable du meurtre de milliers d'innocents».
Il y a cinq ans donc, les forces spéciales américaines mettaient un terme à la traque du terroriste le plus recherché au monde, Oussama Ben Laden. Barack Obama est revenu ce dimanche 1er mai, dans un entretien à la chaîne CNN, sur ses doutes au moment où il a pris la décision d’autoriser l’opération des forces spéciales, au Pakistan, dans le plus grand secret, et alors que rien ne prouvait qu’Oussama Ben Laden était bien dans la maison qui a été attaquée.
«Après discussion avec mon équipe, il était clair pour moi que c’était notre meilleure opportunité d‘avoir Ben Laden, explique le président américain. Si nous n’agissions pas, il risquait de nous échapper. Nous aurions perdu sans doute des années avant de le retrouver. J’étais confiant sur le fait que nos hommes pourraient rentrer sains et saufs. Nous savions que nous aurions un sérieux retour de bâton au Pakistan et que, si ce n’était pas Ben Laden, le coût allait surpasser les bénéfices. Nous allions perdre la face aux yeux du monde, car il aurait été très difficile de garder le secret une fois l’opération lancée».
Depuis, les États-Unis n'ont guère eu le temps de savourer leur victoire sur al-Qaïda et personne ne fut en mesure de prévoir l'émergence du nouvel ennemi mondial, le groupe Etat islamique.
Les services américains traquent aujourd'hui les cadres de ce mouvement EI et son leader Abou Bakr al-Baghdadi. 4 000 hommes sont en Irak et les forces spéciales en Syrie sont passées de 50 à 300 hommes. Des conseillers chargés, selon la Maison-Blanche et le Pentagone, d'aider à enrayer la progression de l'ennemi.
Le directeur de la CIA, John Brennan, reconnaît que cette guerre qui ne dit pas son nom durera des années.

RFI par notre correspondante à Washington, Anne-Marie Capomaccio publié le 01-05-2016