miércoles, 3 de agosto de 2011

La policía federal mexicana detuvo a uno de los ejecutores del Cartel de Juarez.

México: es detenido un acusado de financiar 1500 homicidios.

Cruel y sanguinario. El retrato enviado por la policía mexicana de José Acosta, brazo derecho del cartel de Juárez, es abrumador. Él sólo habría financiado más de 1.500 ejecuciones en las ciudades de Juárez y Chihuahua, en el norte de México. La policía federal, que lo detuvo el viernes 29 de junio, le atribuye un papel superior en la guerra que enfrenta el cartel de Juárez con el de Sinaloa por el control del narcotráfico hacia los Estados Unidos.
El gobierno mexicano ofrecía 1,2 millones de dólares por su captura. El procurador de la zona norte del Estado de Chihuahua, Jorge González Nicolás, explicó en las columnas del Diario de Juárez que esta detención «marca un verdadero giro».

Masacre.

Ex policía de una unidad antisecuestro, José Acosta había sido despedido en el 2007 por presuntos lazos con el crimen organizado. Un año más tarde, se habría hecho uno de los jefes de "la Línea", el brazo armado del cartel de Juárez.
En su declaración a las fuerzas policiales, José Acosta habría reconocido ser el encargado de financiar los crímenes más simbólicos de Ciudad Juárez.
En enero del 2010, habría ordenado el ataque a una fiesta en Quintas de Salvarcar, un barrio popular de Juárez. La masacre dejó como resultado 14 jóvenes muertos. El pavor de la opinión pública mexicana había empujado el gobierno federal a reaccionar. El presidente Calderón había anunciado un gran plan titulado «Todos somos Juárez» para atacar las raíces sociales del crimen. José Acosta también habría reconocido ser el encargado de financiar el único atentado con explosivos en la historia de Ciudad Juárez. Este ataque le costó la vida a tres personas en julio de 2010. El dispositivo era una trampa temible: después de haber ejecutado a un miembro del cartel adversario, sus hombres vistieron al cadáver con un uniforme de policía y lo ubicaron dentro de un coche lleno de explosivos. Cuando la policía vino en socorro del falso colega, la explosión fue activada a distancia.

Ejecutados por disparos.

José Acosta también era muy buscado en los Estados Unidos por su papel en el asesinato de tres ciudadanos norteamericanos en Ciudad Juárez. En marzo del 2010, dos personas que trabajaban en el consulado norteamericano y un miembro de la oficina del sheriff de El Paso fueron ejecutados a tiros a plena luz del día en Juárez. Una de las víctimas estaba embarazada de unos meses. El presidente Obama había expresado públicamente su cólera frente a estos asesinatos y reforzado la cooperación con los servicios de seguridad mexicanos.
Para los habitantes de Ciudad Juárez, la ciudad más violenta de México, la detención de José Acosta, que coincide con un descenso relativo del número de homicidios hace confiar en días mejores.
De abril a junio, el número de ejecuciones cayó por primera vez debajo de los diez al día. Pero todos los observadores se mantienen prudentes. En 2010, cerca de 3.115 personas han sido ejecutados en Ciudad Juárez, es decir, 17 al día. Según las últimas cifras del Instituto nacional de geografía y estadísticas, 24.374 personas han resultado muertas en México en el 2010. Lo que lo hace el año más violento del país desde la revolución mexicana en 1910.

Fuente: Le Figaro por Samuel Kenny 02.08.2011



Mexique: un commanditaire de 1500 meurtres interpellé.

Cruel et sanguinaire. Le portrait dressé par la police mexicaine de José Acosta, bras droit du cartel de Juarez, est accablant. À lui seul, il aurait commandité plus de 1500 exécutions dans les villes de Juarez et Chihuahua, au nord du Mexique. La police fédérale, qui l'a arrêté vendredi 29 juin, lui attribue un rôle majeur dans la guerre qui oppose le cartel de Juarez à celui du Sinaloa pour le contrôle du trafic de drogue vers les États-Unis.
Le gouvernement mexicain offrait 1,2 million de dollars pour sa capture. Le procureur de la zone nord de l'État de Chihuahua, Jorge Gonzalez Nicolas, a expliqué dans les colonnes du quotidien Diario de Juarez que cette arrestation «marque un véritable tournant».

Massacre.

Ancien policier d'une unité antikidnapping, José Acosta avait été mis à pied en 2007 pour des liens présumés avec le crime organisé. Un an plus tard, il serait devenu un des chefs de «la Linea», le bras armé du cartel de Juarez.
Dans sa déclaration aux services de police, José Acosta aurait reconnu être le commanditaire des crimes les plus symboliques de Ciudad Juarez.
En janvier 2010, il aurait ainsi ordonné l'attaque d'une fête à Villas de Salvarcar, un quartier populaire de Juarez. Le massacre s'était soldé par la mort de 14 jeunes. L'effroi de l'opinion publique mexicaine avait poussé le gouvernement fédéral à réagir. Le président Calderon avait annoncé un grand plan intitulé «Nous sommes tous Juarez» pour s'attaquer aux racines sociales du crime.
José Acosta aurait également reconnu être le commanditaire du seul attentat à l'explosif de l'histoire de Ciudad Juarez. Cette attaque a coûté la vie à trois personnes en juillet 2010. Le dispositif était un piège redoutable: après avoir exécuté un membre du cartel adverse, ses hommes ont enfilé un uniforme de policier au cadavre et l'ont disposé près d'une voiture bourrée d'explosifs. Lorsque la police est venue au secours du faux collègue, l'explosion a été déclenchée à distance.

Exécutés par balles.

José Acosta était aussi recherché aux États-Unis pour son rôle dans l'assassinat de trois citoyens américains à Ciudad Juarez. En mars 2010, deux personnes travaillant au consulat américain et un membre du bureau du shérif d'El Paso sont exécutés par balles en plein jour à Juarez. L'une des victimes était enceinte de quelques mois. Le président Obama avait publiquement exprimé sa colère devant ces assassinats et renforcé la coopération avec les services de sécurité mexicains.
Pour les habitants de Ciudad Juarez, la ville la plus violente du Mexique, l'arrestation de José Acosta, qui coïncide avec une baisse relative du nombre d'homicides laisse espérer des jours meilleurs.
D'avril à juin, le nombre d'exécutions est tombé pour la première fois en dessous de dix par jour. Mais tous les observateurs restent prudents. En 2010, près de 3115 personnes ont été exécutées dans Ciudad Juarez, soit 17 par jour. Selon les derniers chiffres de l'Institut national de géographie et de statistiques, 24.374 personnes ont été tuées au Mexique en 2010. Ce qui en fait l'année la plus violente du pays depuis la révolution mexicaine en 1910.

Le Figaro par Samuel Kenny 02/08/2011