jueves, 17 de febrero de 2011

Se expande la conflictividad en distintos lugares del Medio Oriente. El turno de Bahréin.

La ola de protestas en Oriente Próximo deja 3 muertos en Bahréin.

La policía en el reino de Bahréin, un archipiélago del Golfo Pérsico, atacó el jueves a los manifestantes acampados en la capital, matando a tres personas, en un intento por sofocar las protestas a favor de la democracia inspiradas en movimientos parecidos en todo Oriente Próximo.
"¡Nos están matando!", dijo un hombre a Reuters mientras la policía disparaba gases lacrimógenos y perdigones en su avance por la Plaza de la Perla en Manamá durante la noche, dispersando a unas 2.000 personas, incluidos mujeres y niños, que habían pasado tres días emulando las exitosas protestas de la Plaza de la Liberación (Tahrir) de El Cairo.
Después de haber visto las protestas en Túnez y Egipto, que fueron ganando fuerza y terminaron por deponer a sus respectivos veteranos presidentes, la familia real de Bahréin - aliada de Arabia Saudí -, consciente del descontento, parece haber decidido cortar de raíz el último desafío a su autoridad.
Docenas de personas fueron detenidas, dijeron líderes de la oposición.
Tras el derramamiento de sangre en Bahréin, cientos de yemeníes se enfrentaron otra vez en el otro lado de la península Arábiga, mientras desde el Norte de África se informaba de nuevos disturbios en Libia el miércoles.
Un "día de la ira" libio promovido desde las redes sociales el jueves comenzó con pocas señales de actividad. Seguidores de Muamar Gadafi, en el poder desde hace 42 años, celebraron una manifestación. También se registraron problemas en las calles de Irak e Irán.
"Cuestiones económicas y temas sociales muy complejos en todo Oriente Próximo y el Norte de África seguirán sirviendo como un fuerza impulsora de más revueltas", dijo el analista de riesgo político Anthony Skinner en la consultora Maplecroft. "Las protestas en Bahréin y Libia reflejan la facilidad con la que las protestas se han propagado por la región".
El descontento por el desempleo juvenil se vio agravado en muchos países por el conocimiento de que los ingresos por el petróleo estaban siendo "malversados por las élites económicas y políticos gobernantes", añadió.

Suicidio detonante.

Han pasado dos meses desde que el joven tunecino Mohamed Bouazizi, desencadenó la oleada de protestas al quemarse a lo bonzo el 17 de diciembre en el exterior de una oficina del gobierno en la deprimida ciudad de Sidi Bouzizi. Con su acción quiso manifestar su frustración por la intensa pobreza, por la corrupción oficial y la brutalidad de la policía.
Desde que el dirigente tunecino entrado en años Zine al-Abidine Ben Ali huyó un mes después, seguido hace una semana por Hosni Mubarak en Egipto, grupos de oposición en una docena o más de países han vivido con la esperanza de que el mundo árabe puede experimentar un "efecto dominó" similar al que barrió a los comunistas del poder en Europa del Este en 1989.
Ricos en petróleo y gas, con unas formidables fuerzas policiales, los gobernantes tienen medios para hacer frente a los desafíos. Sin embargo, la forma en la que fueron depuestos Ben Ali y Mubarak después de que sus respectivos ejércitos se negasen a sofocar las revueltas populares ha dado que pensar a muchos.
Los líderes desde el Golfo Pérsico hasta el Atlántico han anunciado una variedad de medidas para paliar la subida de los precios de los alimentos y del paro, así como reforzar la participación política.
Emiratos Árabes Unidos dijo el jueves que triplicaría el número de personas que pueden ser elegidas para votar por los miembros de un órgano consultor que funciona como una especie de parlamento.
No obstante, líderes de Oriente Próximo también han reforzado la seguridad.
En Libia, activistas de derechos humanos dijeron que 14 disidentes habían sido detenidos y que había informaciones no confirmadas de que dos personas habían muerto en los choques del miércoles en Bayda. El día anterior, se produjo una revuelta en Benghazi.
El Ejército de Bahréin, un país de 1,3 millones de personas, emitió una orden advirtiendo a la gente que se mantenga alejada del centro de la capital y dijo que haría lo que fuera necesario para mantener la seguridad.
En la Plaza de la Perla, tiendas de campaña abandonadas, mantas y basura salpicaban el lugar y el olor a gases lacrimógenos flotaba en el aire.
Los helicópteros resonaban en la ciudad, que es un importante centro financiero y base de la Quinta Flota naval de EEUU.

Elemento sectario.

El aspecto sectario de la violencia en Bahréin, cuya mayoritaria población chií está gobernada por una familia real suní, podría alimentar el descontento de la minoría chií de la propia Arabia Saudí.
"Esto es verdadero terrorismo", dijo Abdul Jalil Jalil, miembro del principal partido de la oposición chií Wefaq de Bahréin. "El que tomó la decisión de atacar a los manifestantes tenía como objetivo matar".
El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo esta semana: "El mundo está cambiando...El que gobierne estos países, tiene que ir adelante con los cambios, no se puede quedar detrás de la curva".
Pero las potencias occidentales están inmersas en un dilema entre respaldar a los gobernantes, a los que ven como baluartes contra los islamistas radicales, y al mismo tiempo ser considerados promotores de la democracia.
Los gobiernos autoritarios tienen motivos para temer. La gente joven puede ver las revueltas en la televisión por satélite o en Internet y pueden hablar sobre ellas en las redes sociales que escapan al control de la policía secreta.
En Irán, seguidores y opositores del sistema islámico de línea dura chocaron en Teherán el miércoles durante un funeral por un estudiante muerto por disparos en una manifestación dos días antes, informó la emisora pública IRIB. La protesta del lunes, en apoyo de los pueblos de Egipto y Túnez, fue la mayor desde 2009.
En Irak, tres personas murieron y docenas resultaron heridas en la ciudad de Kut, en el sur, el miércoles cuando manifestantes exigiendo mejores servicios se enfrentaron con la policía e incendiaron establecimientos.

Fuente: Reuters 17 de febrero de 2011

lunes, 14 de febrero de 2011

Los sucesos de Túnez y Egipto aceleran los cambios en la Autoridad Palestina.

La Autoridad Palestina cambia de gobierno.

El primer ministro Salam Fayyad presentó el lunes por la mañana su dimisión al presidente Mahmoud Abbas. Esté lo confirmó en sus funciones para que forme un nuevo gobierno.

La dimisión del primer ministro Salam Fayyad llegó el lunes por la mañana a la oficina del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas. Éste le encargó en la ocasión formar un nuevo gabinete.
A fines del último año, el presidente había mostrado su intención de rehacer el gobierno. Entonces había precisado que Salam Fayyad, un economista de 58 años, primer ministro desde el 2007, fuera acompañado en sus funciones.
Según un comunicado difundido el lunes por la presidencia, Mahmoud Abbas afirmó que «el nuevo gobierno deberá concentrar su trabajo en la movilización de todas las fuerzas con vistas al establecimiento del Estado independiente de Palestina en septiembre próximo». El jefe del gobierno debe rápidamente comenzar las consultas con los partidos palestinos y la sociedad civil.

«Restablecer la unidad nacional»

En crisis de legitimidad después de las filtraciones sobre las negociaciones de paz con Israel y el derrumbamiento de los regímenes egipcio y tunecino, dos países aliados, la dirección palestina anunció el sábado elecciones generales de aquí a septiembre. Desde el 31 de enero, Salam Fayyad había pedido a los movimientos palestinos «comenzar a reflexionar seriamente sobre las elecciones generales», después del escrutinio municipal previsto para el 9 de julio. Había estimado «oportuno de utilizarlos para poner fin a la división y restablecer la unidad nacional». Una alusión a la separación de hecho entre Cisjordania, donde la Autoridad Palestina gobierna las zonas autónomas, y la franja de Gaza, controlada por Hamas desde junio de 2007.
El movimiento islamista, vencedor de las elecciones legislativas hace cinco años, rechazó desde ahora los dos escrutinios previstos por la Autoridad Palestina. Ésta ya había apelado a elecciones generales para el 24 de enero de 2010, antes de renunciar a eso frente a la negativa de Hamas de organizarlos en Gaza. Hamas discute públicamente desde hace meses la legitimidad del gobierno de Ramallah y de Mahmoud Abbas. El mandato del presidente expiró en enero de 2009, pero ha sido prolongado hasta la organización de una nueva elección presidencial con el fin de evitar un vacío institucional.

Fuente: Le Figaro por Thomas Vampouille 14.02.2011


L'Autorité palestinienne change de gouvernement.

Le premier ministre Salam Fayyad a présenté lundi matin sa démission au président Mahmoud Abbas. Celui-ci l'a reconduit dans ses fonctions pour former un nouveau gouvernement.

La démission du premier ministre Salam Fayyad est arrivée lundi matin sur le bureau du président de l'Autorité palestinienne, Mahmoud Abbas. Celui-ci l'a chargé dans la foulée de former un nouveau cabinet.
À la fin de l'année dernière, le président avait fait part de son intention de remanier le gouvernement. Il avait alors précisé que Salam Fayyad, un économiste de 58 ans premier ministre depuis 2007, serait reconduit dans ses fonctions.
Selon un communiqué diffusé lundi par la présidence, Mahmoud Abbas «a affirmé que le nouveau gouvernement devrait concentrer ses travaux sur la mobilisation de toutes les énergies en vue de l'établissement de l'État indépendant de Palestine en septembre prochain». Le chef du gouvernement doit rapidement entamer des consultations avec les partis palestiniens et la société civile.

«Rétablir l'unité nationale»

En crise de légitimité après les fuites sur les négociations de paix avec Israël et la débâcle des régimes égyptien et tunisien, deux pays alliés, la direction palestinienne a annoncé samedi des élections générales d'ici à septembre. Dès le 31 janvier, Salam Fayyad avait appelé les mouvements palestiniens à «commencer à réfléchir sérieusement à des élections générales», après le scrutin municipal prévu pour le 9 juillet. Il avait estimé «opportun de les utiliser pour mettre fin à la division et rétablir l'unité nationale». Une allusion à la séparation de fait entre la Cisjordanie, dont l'Autorité palestinienne gouverne les zones autonomes, et la bande de Gaza contrôlée par le Hamas depuis juin 2007.
Le mouvement islamiste, vainqueur des législatives il y a cinq ans, a d'ores et déjà rejeté les deux scrutins prévus par l'Autorité palestinienne. Celle-ci avait déjà appelé à des élections générales pour le 24 janvier 2010, avant d'y renoncer face au refus du Hamas de les organiser à Gaza. Le Hamas conteste publiquement depuis des mois la légitimité du gouvernement de Ramallah et celle de Mahmoud Abbas. Le mandat du président a expiré en janvier 2009, mais il a été prolongé jusqu'à l'organisation d'une nouvelle présidentielle afin d'éviter un vide institutionnel.

Le Figaro par Thomas Vampouille 14/02/2011

sábado, 12 de febrero de 2011

El ataque talibán en Kandahar es una muestra del incremento de la violencia contra las fuerzas armadas y policiales afganas.

Dieciséis muertos en un ataque talibán contra la policía afgana.

Un grupo de atacantes suicidas talibanes mataron al menos a 16 miembros de las fuerzas de seguridad afganas el sábado en un asalto contra los cuarteles de la policía en Kandahar, el centro de una ofensiva de la OTAN contra los insurgentes.
Los insurgentes utilizaron armas y bombas en su asalto a la sede de la policía, situada en principal ciudad en la provincia meridional. Quince policías y un responsable de inteligencia fallecieron, dijo el gobernador de Kandahar Tooryalai.
Al menos 45 personas resultaron heridas, entre ellas algunos civiles, dijo. Las autoridades provinciales previamente habían dicho que un soldado había fallecido y 26 civiles resultaron heridos.
El asalto duró varias horas mientras unos hombres armados abrían fuego desde las ventanas de un salón de bodas contiguo y tres suicidas se inmolaban.
El hecho de que un ataque tan bien organizado pudiera realizarse tan cerca del centro del aparato de seguridad afgano subraya la potencia de la insurgencia en el sur de Afganistán, bastión tradicional de los talibanes.
Fuerzas de la OTAN y afganas trataron de responder al ataque mientras se escuchaban ráfagas de disparos en toda la ciudad.
El gobernador de Kandahar dijo que un cuarto integrista, que tenía explosivos en su cuerpo, fue herido por disparos antes de que pudiera detonar su carga, y está bajo custodia policial.
Los talibanes se atribuyeron el ataque.
"Los enemigos de Afganistán ha demostrado una vez más su intención maligna", dijo el presidente afgano Hamid Karzai en un comunicado, ordenando que la seguridad se identifique en Kandahar.
Estados Unidos ha alabado los notables avances en seguridad en Kandahar y la vecina Helmand desde la ofensiva de la OTAN el año pasado para expulsar a los insurgentes de zonas clave a lo largo de la frontera sur con Pakistán.
Washington prevé comenzar a retirar parte de sus 100.000 soldados en Afganistán este año.
Pero la violencia en el país ha continuado subiendo, y la insurgencia ha continuado extendiéndose desde sus bastiones en el sur a zonas anteriormente pacíficas en el norte y oeste.
La provincia de Kandahar es la cuna de la insurgencia talibana. La zona es clave para los esfuerzos militares de Estados Unidos de cambiar el curso de la guerra que ya ha entrado en su décimo año.
La violencia en Afganistán está en su peor momento desde que fuerzas nacionales apoyadas por Estados Unidos derrocaron al Gobierno talibán en 2001.
El mes pasado, un atacante suicida causó la muerte del vicegobernador de Kandahar cuando salía de su casa.




Fuente: Reuters 12.02.2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

Las primeras conversaciones entre ambas Coreas por los choques militares precedentes terminan sin acuerdo.

Concluye sin acuerdo la reunión militar entre las dos Coreas.

Pyongyang se ha negado a admitir su responsabilidad por el hundimiento del 'Cheonan' y el bombardeo de la isla de Yeonpyeong.

Las conversaciones preparatorias militares entre las dos Coreas han concluido sin "ningún acuerdo" entre ambas partes, después de que Corea del Norte se haya negado a admitir su responsabilidad por los dos incidentes más graves del año pasado, el hundimiento del buque militar Cheonan y el bombardeo de la isla de Yeonpyeong, según ha informado el Ministerio surcoreano de Defensa.
"Las conversaciones concluyeron hacia las 14.40 (hora local, 6.40 en España) y no se ha llegado a ningún acuerdo", declaró el portavoz del Ministerio, Kim Min Seok, citado por la agencia de noticias surcoreana, Yonhap. Asimismo, precisó que ambas partes no han sido capaces ni siquiera de acordar una fecha para un próximo encuentro. Se trata de las primeras conversaciones entre las dos Coreas después de los acontecimientos bilaterales más polémicos del último año, concretamente el hundimiento del buque de guerra surcoreano Cheonan, ocurrido en marzo, y el bombardeo por parte del Ejército norcoreano de la isla surcoreana de Yeonpyeong, situada en aguas disputadas por los dos países, que se produjo el pasado mes de noviembre. Estas conversaciones preliminares tenían como objetivo establecer una fecha, una agenda y un lugar para un ecuentro militar de alto nivel cuyo objetivo era hablar sobre el aumento de la tensión entre las dos Coreas. "Las conversaciones no han servido para limar las diferencias respecto a la agenda del encuentro de alto nivel", prosiguió el portavoz. Los representantes de Corea del Norte "abandonaron unilateralmente el lugar de la reunión", añadió Kim.
Las conversaciones preliminares se celebraban desde ayer martes en la localidad fronteriza de Panmunjom y se han estancado en lo relativo a la agenda y otras cuestiones delicadas que se iban a tratar en el encuentro de alto nivel. Concretamente, según Yonhap, Corea del Norte no ha aceptado las condiciones previas puestas por Corea del Sur para la celebración del próximo encuentro: que Pyongyang pida disculpas explícitamente por los dos ataques del año pasado y que se comprometiera a no cometer nuevas provocaciones. Los representantes norcoreanos se negaron a admitir la implicación de su país en el hundimiento del 'Cheonan' y a pedir disculpas por el ataque a Yeonpyeong, según informaron a Yonhap fuentes oficiales participantes en el encuentro.

Fuente: El País y Agencias 09.02.2011

domingo, 6 de febrero de 2011

En Egipto, luego de intensas manifestaciones, la oposición acuerda las primeras reformas de la Constitución.

Suleimán acuerda con la oposición reformar la Constitución egipcia.

El Gobierno egipcio y la oposición han acordado la creación de un comité que estudie las posibles reformas de la Constitución, tras la reunión sin precedentes del vicepresidente Suleimán con los proscritos Hermanos Musulmanes, entre otros grupos de la oposición. Entre las principales reivindicaciones de la oposición están la limitación de los mandatos presidenciales a dos periodos y el cambio de los requisitos para poder presentarse a las elecciones. Este último es un punto crucial, ya que hasta ahora eran tan complejos que prácticamente impedían que el resto de partidos se presentara. Entre las posibles decisiones anunciadas por la televisión estatal se incluye, por último, la eliminación de la Ley de Emergencia, vigente en el país desde 1981.
Los Hermanos Musulmanes consideran insuficientes estas reformas. Además de la reforma constitucional, la oposición exige la salida de Mubarak, elecciones realmente libres y un Gobierno de transición. La agencia France Press asegura que los grupos anti Mubarak han pedido a Suleimán que sustituya al rais pero que el vicepresidente se ha negado. La noticia no ha sido confirmada por otras fuentes.
Se trata del primer encuentro con los Hermanos Musulmanes anunciado públicamente, desde que Suleimán fuera nombrado vicepresidente por Mubarak el mes pasado. En las imágenes de televisión se ve a Suleimán presidiendo el encuentro en las oficinas del Gobierno, en el centro de la capital, y ante un gran retrato del presidente. Entre los participantes también se encuentran miembros de los partidos seculares de la oposición, un representante del líder opositor Mohamed El Baradei e independientes como el poderoso empresario Naguib Sawiris. Esta es la ocasión en la que Suleimán, exjefe de los servicios de inteligencia egipcios, parece presentarse claramente en el centro del liderazgo hacia la construcción del futuro del país.
La negociación se prevé complicada. El presidente ha anunciado que no planea abandonar el poder hasta septiembre, aunque garantiza que mientras tanto se iniciarán reformas constitucionales. Anuncio que no convence a los Hermanos Musulmanes, que ya han advertido de que no se reunirán con ningún representante del Gobierno antes de que Mubarak haya dejado la presidencia. Han añadido que se reservan el derecho de abandonar las conversaciones en cualquier momento.
Para tantear las posibles vías de transición, Suleimán ha reunido un grupo de varios representantes destacados de los grupos de la oposición. El comité, autodenominado Consejo de sabios, ha propuesto un acuerdo por el que Mubarak se comprometería a ceder la presidencia a Suleimán aunque seguiría siendo miembro del Gobierno con ciertas atribuciones ceremoniales.

Intentos de normalizar la capital.

Mubarak, que ayer anunció la dimisión de la cúpula de su partido en bloque, pretende hoy normalizar la vida de El Cairo, en el día en que Egipto comienza la semana. Uno de los elementos clave en esta vuelta a la normalidad es la plaza de la Liberación, ocupada desde hace casi dos semanas por los manifestantes que quieren que caiga Mubarak. El Gobierno ha comenzado a retirar los coches quemados, en un intento de que la limpieza aparente normalidad, y ha abierto al tráfico el puente Kasr el Nil, un lugar estratégico para el acceso a la plaza. Sin embargo, los manifestantes, lejos de amedrentarse, siguen empeñados en la protesta. El flujo de personas que se acercan a la plaza con la intención de acampar no desciende, como tampoco lo hace el número de manifestantes, por lo que a esta hora la situación en el puente es bastante caótica.
Además de la reforma constitucional, la oposición exige la salida de Mubarak, elecciones realmente libres y un Gobierno de transición. La agencia France Press asegura que los grupos anti Mubarak han pedido a Suleimán que sustituya al rais pero que el vicepresidente se ha negado. La noticia no ha sido confirmada por otras fuentes.
Los Hermanos Musulmanes, los últimos en incorporarse a las conversaciones, aseguraron a Reuters que su intención es evaluar hasta qué punto el Gobierno está "dispuesto a aceptar las demandas del pueblo". Para calmar las reticencias que demuestran tanto Occidente como los sectores laicos de la oposición, el grupo insiste en que no tiene la intención de convertir Egipto en un Estado islámico. Con todo, la llegada a las negociaciones de los Hermanos, oficialmente proscritos, puede suponer un avance importante en la resolución del conflicto. Dejando a un lado al Ejército, no parece que haya ningún otro colectivo con la influencia suficiente como para negociar con los cientos de miles de egipcios que continúan tomando las calles.
Muchas figuras de la oposición insisten en que ahora la prioridad debe ser cambiar las reglas electorales mediante la formación de un nuevo parlamento que modifique la Constitución y permita concurrir a las urnas con unas reglas que no hayan sido creadas exclusivamente para favorecer al partido de Mubarak, como viene ocurriendo en los últimos 30 años.
En cualquier caso, Egipto empezó ayer a respirar. Las estructuras del régimen han resistido sin desmoronarse el tremendo empuje de la revuelta, pero se saben condenadas a una profunda reforma ya sin Hosni Mubarak. Los manifestantes, y la mayoría de la sociedad, han comprobado su enorme fuerza, pero son conscientes de que empieza una fase de forcejeos y negociaciones. Tras 12 días estremecedores, la sociedad egipcia intenta recuperar el pulso en el inicio de una nueva era, aún muy confusa.

Cambio imparable.

La dimisión de la cúpula del hegemónico Partido Nacional Democrático (PND), con Gamal Mubarak al frente, confirma que el cambio es imparable. Más allá de los tanques que dominan la ciudad, de los manifestantes que mantienen el bastión de la plaza de la Liberación (destinados a un lugar de privilegio en la épica árabe y en la historia mundial del progreso), de una inevitable tensión colectiva, El Cairo muestra deseos de trabajar y volver a sus embotellamientos y a su caos cotidiano. En cierta forma, eso favorece al régimen. Es decir, al Ejército, que gana tiempo mientras organiza algún tipo de salida para Mubarak.
La salida de Gamal Mubarak es trascendental al no poder tomar el testigo de su padre en la presidencia, ya que la Constitución exige que los candidatos tengan un puesto en el partido. Además, este movimiento político se produce en un contexto de acercamiento a la oposición, entre cuyas exigencias está la petición expresa de que el equipo de fieles de Mubarak desaparezca del mapa político.

Fin de ciclo.

El cambio se perfila difícil, tal vez tumultuoso. El Ejército procura estrechar el teórico "cerco de protección" en torno a la plaza de la Liberación para limitar al máximo los vínculos entre el corazón de la protesta y el resto del país. El jefe del Estado Mayor, como en la víspera el ministro de Defensa, acudió al lugar para pedir a los manifestantes que se retiraran y delegaran su fuerza en representantes políticos; como era de esperar, la multitud no le creyó y se quedó. Se registran ocasionales detenciones arbitrarias y actos de hostigamiento. Pequeños grupos de fieles a Mubarak pululan aún con banderas y protegen su propia barricada, al norte de la plaza.
El cambio es, sin embargo, inevitable. La nación entera, 80 millones de egipcios, ha contraído una deuda eterna con los héroes de Tahrir, las decenas de miles de hombres y mujeres que están resistiendo furiosos embates de la policía, primero, y después de los matones del régimen, en buena parte policías de civil. Es un grupo heterogéneo de jóvenes, profesionales, obreros y Hermanos Musulmanes que siguen atrincherados en la plaza, dispuestos a vencer o morir, y están animando con su valor a millones de egipcios que perdieron el miedo y, tras el inicial martes de esperanza, han seguido manifestándose hasta persuadir al régimen de que su violencia era inútil. Las imágenes de los matones cargando contra la multitud a lomos de caballos y camellos, entre tanques y pedradas, han de perdurar en la memoria como una metáfora de las fuerzas en conflicto.

Fuente: El País por González, Tesón e Higueras desde El Cairo 06.02.2011

jueves, 3 de febrero de 2011

Las esquirlas de los disturbios de Túnez y Egipto llegan hasta los territorios palestinos.

Los palestinos temen el contagio de la revuelta.

Las autoridades palestinas, como el resto de los Gobiernos árabes de la zona, siguen muy de cerca los acontecimientos de Egipto. Temen que el fervor popular se traslade a los depauperados territorios palestinos, en los que los ciudadanos acumulan frustración desde hace décadas. Mientras en Gaza el Gobierno de Hamas ha reprimido una protesta de solidaridad con Egipto, la Autoridad Palestina ha anunciado la convocatoria de elecciones municipales para la primavera que viene. Con esta medida, el Gobierno de Ramalah aspira a silenciar las voces de los que no reconocen la legitimidad de un Ejecutivo caducado desde el punto de vista electoral y desprestigiado tras la publicación de los llamados papeles palestinos.
"El Gabinete reafirma su compromiso de celebrar elecciones como establece la ley y lo más pronto posible". Fuentes oficiales palestinas estimaron que podrían celebrarse en mayo o junio que viene. Conflictos internos en Fatah, el partido del presidente palestino, Mahmud Abbas, han retrasado mes tras mes unas elecciones que en cualquier caso cuentan con el boicoteo de Hamas, el movimiento islamista que gobierna en Gaza. Así lo reiteró Hamas ayer en un comunicado en el que consideró "ilegítimo" el Gobierno de Ramalah y en el que estimó que no se daban las circunstancias para celebrar los comicios. Los palestinos no han acudido a las urnas desde el año 2006. Cuatro años más tarde, en 2009, el mandato del presidente Abbas expiró oficialmente. La Autoridad Palestina ha seguido sin embargo al frente del Gobierno de Ramalah.
Pero pese a que, a corto plazo, la Autoridad Palestina pueda albergar temores a algún tipo de sublevación popular, -sobre todo después de que el llamado Wikileaks palestino minara la escasa credibilidad del Gobierno-, a medio o largo plazo, un cambio de Gobierno en Egipto podría suponer buenas noticias para los palestinos. Analistas y políticos palestinos estimaron que si Israel pierde amigos en la zona como el régimen de Mubarak, la presión para firmar un eventual acuerdo de paz aumentaría.
Un cambio de Gobierno en Egipto también podría beneficiar al Gobierno de Hamas en Gaza. El embargo israelí sobre la franja, que dura ya más de tres años y que impide la libre circulación de personas y mercancías, ha sido hasta ahora posible solo gracias a la cooperación egipcia. El Gobierno de Mubarak ha ejecutado las órdenes israelíes, al mantener su frontera con Gaza cerrada, contribuyendo a asfixiar al Gobierno islamista, heredero de los opositores Hermanos Musulmanes egipcios.
Apoyar las aspiraciones de los manifestantes no ha impedido sin embargo al Gobierno de Hamas reprimir cualquier atisbo de expresión popular. Con la disolución por la fuerza de una concentración a favor de los egipcios esta semana, los gobernantes islamistas han dejado claro que no piensan permitir ninguna iniciativa ciudadana susceptible de derivar en una pérdida del absoluto control que ejerce sobre los ciudadanos de la Franja. Al menos dos páginas de Facebook frecuentadas por jóvenes de Gaza animan estos días a que cunda el ejemplo de los manifestantes egipcios, pero esta vez en la Franja.
Asma al Ghoul, una conocida bloguera que participó en la concentración en una plaza céntrica de la ciudad de Gaza, acabó detenida y apaleada en comisaría, según cuenta por teléfono. "Nos detuvieron a seis chicas y tres chicos. A mí me acusaron de ser la organizadora y me pegaron en la cara y en la cabeza", relata la joven. "Nos han advertido de que nos volverán a detener si intentamos manifestarnos de nuevo".
Human Rights Watch, la organización de defensa de los derechos humanos con sede en Nueva York, emitió un comunicado en el que indicó que "las autoridades de Hamas deben dejar de interferir arbitrariamente en manifestaciones relacionadas con Egipto o con cualquier otro tema".

Fuente: Ana Carbajosa desde Amman para El País 03.02.2011

martes, 1 de febrero de 2011

Túnez, Egipto y Jordania: aumentan las manifestaciones contra los regímenes en busca de apertura democrática.

Jordania, Siria, Yemen… El "contagio" prosigue.

Mientras que varios cientos de miles de manifestantes desfilan en El Cairo, los regímenes vecinos están atentos a las manifestaciones. El rey Abdallah de Jordania nombró a un nuevo primer ministro.

La onda expansiva de Túnez continúa haciendo temblar a los regímenes árabes. En eco con la manifestación que retumbó sobre la razón de ser del régimen de Ben Ali y a hecho vacilar a Hosni Mubarak, Jordania, inmersa en una de las peores recesiones económicas de su historia, atraviesa un período de tensiones políticas. Después de dos semanas de protestas, el rey Abdallah quiso quitarse el lastre este martes nombrando como primer ministro a Marouf Bakhit, su antiguo consejero militar, en reemplazo de Samir Rifaï, al que los manifestantes reclamaban estos últimos días su dimisión.
El rey espera que el nombramiento de Marouh Bakhit, antiguo primer ministro desde 2005 a 2007, calme las calles de Jordania, donde goza de una gran popularidad. Pero la elección del rey Abdallah ha sido inmediatamente criticada por los islamistas. El Frente de Acción Islámica (FAI), principal partido de la oposición en Jordania considera que «Maarouf Bakhit no es un reformador». «No es el hombre para dirigir el período de transición ni para salir de la crisis que soporta Jordania», según un miembro del comité ejecutivo del FAI, que promete continuar con las manifestaciones en todo el reino.
En Túnez, la situación está más tensa que hace dos semanas después de la caída de Ben Ali. Cientos de manifestantes se congregaron el martes por la mañana en Kasserine, en el centro del país. Exigían una solución urgente para poner fin a la situación considerada "caótica e inestable". Ellos reclaman particularmente que se encarcele a los "delincuentes" que se dedicaron el lunes a robos y saqueos. Los manifestantes fueron dispersados por el ejército.
En Cartago, en las afueras de Túnez, el ejército procedió el martes a intimar con tiros para dispersar a grupos de jóvenes que tomaron dos escuelas. Nadie parece haber resultado herido en estos incidentes. El lunes por la tarde, una sinagoga fue incendiada por desconocidos en el sudoeste del país, indicaron el martes varios responsables de la comunidad judía que pidieron un aumento de la protección a las autoridades.
El gobierno de transición se reunía el martes por primera vez desde su revisión del 27 de enero. El ministro del Interior Farhat Rajhi debía hacer un punto sobre la seguridad y anunciar la prórroga del toque de queda, vigente desde el 13 de enero.
En Argelia, una gran marcha en la capital está prevista para el 12 de febrero para pedir la «salida del sistema» del presidente Bouteflika y el levantamiento del estado de excepción, vigente desde hace 19 años. El día martes está marcado sobre todo por la huelga del personal paramédico, que reclama un aumento de salario. Seguido por más del 90 %, el movimiento provocó la detención de numerosos servicios en los hospitales y clínicas. Únicamente las urgencias funcionan normalmente. El personal de la educación apeló por su parte a una marcha frente al ministerio. Los desocupados preveen por su parte el 6 de febrero una manifestación de protesta frente al Ministerio de Trabajo, donde piensan entregar una plataforma de reivindicaciones.
En Yemen, el presidente Ali Abdallah Saleh, en el poder desde hace 32 años, está enfrentando protestas populares desde mediados de enero. El martes, convocó al parlamento y al consejo consultivo a una reunión que se realizará el miércoles, en el curso de la cual debería tomar la palabra. Una tentativa de negociación en vísperas del «Día de bronca» organizado para el jueves a pedido de la oposición. El partido del poder, el Congreso Popular General (CPG), también llamó a sus partidarios a manifestaciones el mismo día para acallar a la oposición.
En Siria, donde la situación estaba casi tranquila, llaman a manifestar el viernes por la tarde contra la «monocracia, la corrupción y la tiranía» del régimen de Bachar el-Assad, lanzada a través de Facebook, cuyo acceso sin embargo está bloqueado. Un grupo que reunió más de 7.800 miembros el martes, lanzó una llamada para manifestar bajo el slogan «la revolución siria 2011». El grupo invita a los jóvenes a participar en «el primer día de bronca del pueblo sirio y de rebelión civil en todas las ciudades sirias». «Usted se parece a los jóvenes de Túnez y de Egipto. Alce la voz de manera pacífica y civilizada, porque expresar sus opiniones está garantizado por la Constitución», indica el grupo en un comunicado.
En Qatar, Líbano, Bosnia, Grecia, Alemania, Tailandia y en Filipinas, los manifestantes se reunieron frente a las embajadas egipcias para protestar contra el régimen de Hosni Mubarak.

Fuente: Le Figaro 01.02.2011


Jordanie, Syrie, Yémen… La «contagion» se poursuit.

Alors que plusieurs centaines de milliers de manifestants défilent au Caire, les régimes voisins sont en proie à la contestation. Le roi Abdallah de Jordanie a nommé un nouveau premier ministre.

L'onde de choc partie de Tunisie continue de faire trembler les régimes arabes. En écho à la contestation qui a eu raison du régime de Ben Ali et fait vaciller Hosni Moubarak, la Jordanie, aux prises avec l'une des pires récessions économiques de son histoire, traverse une période de tensions politiques. Après deux semaines de protestations, le roi Abdallah a voulu lâcher du lest ce mardi en nommant au poste de premier ministre Marouf Bakhit, son ancien conseiller militaire, en remplacement de Samir Rifaï, dont des manifestants réclamaient ces derniers jours la démission.
Il espère que la nomination de Marouh Bakhit, ancien premier ministre de 2005 à 2007, calmera la rue en Jordanie, où il jouit d'une grande popularité. Mais le choix du roi Abdallah a été immédiatement critiqué par les islamistes. Le Front de l'Action Islamique (FAI), principal parti d'opposition en Jordanie estime que «Maarouf Bakhit n'est pas un réformateur». «Il n'est pas l'homme pour diriger la période transitoire et pour sortir de la crise qu'endure la Jordanie», selon un membre du comité exécutif du FAI, qui promet la poursuite des manifestations à travers le royaume.
En Tunisie, la situation reste tendue plus de deux semaines après la chute de Ben Ali. Des centaines de manifestants se sont rassemblés mardi matin à Kasserine, dans le centre du pays. Ils exigeaient une solution urgente pour mettre fin à une situation jugée «chaotique et instable». Ils réclamaient notamment la punition des «malfaiteurs» qui se sont livrés lundi à des pillages et saccages. Les manifestants ont été dispersés par l'armée.
A Carthage, dans la banlieue de Tunis, l'armée a procédé mardi à des tirs de sommation pour disperser des bandes de jeunes qui s'en sont pris à deux écoles. Personne ne semble avoir été blessé dans ces incidents. Lundi soir, une synagogue été incendiée par des inconnus dans le sud-ouest du pays, ont indiqué mardi plusieurs responsables de la communauté juive qui ont demandé une protection accrue aux autorités.
Le gouvernement de transition se réunissait mardi pour la première fois depuis son remaniement du 27 janvier. Le ministre de l'Intérieur Farhat Rajhi devait faire un point sur la sécurité et annoncer la reconduction du couvre-feu, en vigueur depuis le 13 janvier.
En Algérie, une grande marche dans la capitale est prévue le 12 février pour demander le «départ du système» Bouteflika et la levée de l'état d'urgence, en vigueur depuis 19 ans. La journée de mardi est surtout marquée par la grève du personnel paramédical, qui réclame une hausse de salaire. Suivi à plus de 90%, le mouvement a provoqué l'arrêt de nombreux services dans les hôpitaux et les polycliniques. Seules les urgences fonctionnent normalement. Le personnel de l'éducation a appelé de son côté à un rassemblement devant le ministère. Les chômeurs prévoient pour leur part le 6 février un mouvement de protestation devant le siège du ministère du Travail, où ils comptent déposer une plate-forme de revendications.
Au Yémen, le président Ali Abdallah Saleh, au pouvoir depuis 32 ans, est confronté à des protestations populaires depuis la mi-janvier. Mardi, il a convoqué le parlement et le conseil consultatif à une réunion qui se tiendra mercredi, au cours de laquelle il devrait prendre la parole. Une tentative de négociation à la veille d'une «Journée de colère» organisée jeudi à l'appel de l'opposition. Le parti au pouvoir, le Congrès populaire général (CPG), a également appelé ses partisans à des manifestations le même jour pour contrer l'opposition.
En Syrie, où la situation était jusqu'alors restée calme, un appel à manifester vendredi après-midi contre la «monocratie, la corruption et la tyrannie» du régime de Bachar el-Assad a été lancé sur Facebook, dont l'accès est pourtant bloqué. Un groupe, qui a réuni plus de 7.800 membres mardi, a lancé un appel à manifester sous le slogan de «la Révolution syrienne 2011». Il invite les jeunes à participer à «la première journée de la colère du peuple syrien et de rébellion civile dans toutes les villes syriennes». «Vous ressemblez aux jeunes de Tunisie et d'Egypte. Haussez la voix d'une manière pacifique et civilisée, car exprimer ses opinions est garanti par la Constitution», indique le groupe dans un communiqué.
Au Qatar, au Liban, en Bosnie, en Grèce, en Allemagne, en Thaïlande et aux Philippines, des manifestants se sont rassemblés devant les ambassades égyptiennes pour protester contre le régime de Hosni Moubarak.

Le Figaro 01.02.2011

domingo, 30 de enero de 2011

La presión sobre Mubarak se hace cada vez más fuerte con la presencia de El Baradei como referente de la oposición.

Egipto: la rebelión continúa, la confusión reina.

En el sexto día de la rebelión popular en Egipto, la calle mantiene la presión sobre el presidente Hosni Mubarak, y el ejército, desplegado en el país, no logra hacer respetar el toque de queda.

Las manifestaciones continúan.

Decenas de miles de personas se reunieron, el domingo 30 de enero, en la plaza Tahrir de El Cairo, para pedir la salida del presidente Hosni Mubarak. Desafiando el toque de queda y las amenazas del ejército, los cairotas comenzaron a afluir a mediodía hacia el lugar.
Por la mañana, el ejército se había desplegado en masa en las calles de El Cairo mientras que ningún policía era visible, ellos sólo estaban omnipresentes. En cuanto la plaza se llenó, helicópteros y aviones de caza sobrevolaron a altitud muy baja el sitio. Según una periodista presente de Le Monde en el lugar, el ejército a tirado sobre la muchedumbre, impactando a varias personas que han sido evacuadas por una ambulancia. Ella no pudo saber si resultaron heridas o muertas.
Otras grandes ciudades conocieron manifestaciones importantes, en Alejandría, en Suez, en Mahalla o Ismaïlya. El papel del ejército continúa suscitando interrogantes y las informaciones que circulan son contradictorias. ¿Recibió la orden de tirar sobre la multitud? ¿Se negó a hacerlo? Escenas un poco surrealistas han sido observadas: soldados se cogían cerca de carros cubiertos de graffitis y de slogans como "Abajo Moubarak. Abajo el déspota. Abajo el traidor. El faraón fuera de Egipto. Es suficiente". Interrogado a propósito de eso por Reuters, un soldado respondió: "Son palabras escritas por la gente. Es el punto de vista de la gente".
Al final de día, la plaza Tahrir de El Cairo se fue desconcentrando poco a poco, al menos unos cientos de personas se quedaron con la intención de pasar allí la noche.

El resultado de las elecciones legislativas podría ser revisado.

El presidente de la Asamblea, Fathi Sorour, aseguró el domingo, que el resultado de las elecciones de diciembre de 2010, muy fraudulentas según la oposición, sería "corregido". "Se elevaron voces para pedir la disolución de la Asamblea, y esta cuestión es actualmente objeto de una investigación del Tribunal Supremo", declaró Sorour. El Estado de Derecho "pide el respeto del conjunto de las decisiones de la justicia, y mejor vale para la Asamblea corregir su composición respetando las decisiones judiciales" antes que ver su legitimidad "puesta en duda", añadió. La Asamblea tenía como práctica corriente recusar las peticiones de la justicia en este asunto considerando que estaba por encima de las peticiones de los jueces. Mohamed El Baradei y otras numerosas fuerzas de la oposición habían llamado a boicotear estas elecciones legislativas, considerando que fueron falsificadas por anticipado.
Hosni Mubarak le pidió, por otra parte, al designado primer ministro Ahmad Chafic lograr el "restablecimiento de la calma como prioridad", en el curso de una reunión de una hora y media con el nuevo primer ministro en presencia del nuevo vicepresidente Omar Suleiman, según informa la agencia oficial Mena. La composición del nuevo gobierno todavía no ha sido anunciada.

Mohamed El Baradeï encabeza la oposición.

Al final de tarde, el opositor Mohamed El Baradeï se dirigió hacia la plaza Tahrir y se expresó frente a la multitud. Un poco más temprano, había afirmado que Mubarak debía dejar el poder "hoy" con el fin de ser reemplazado por un gobierno de unión nacional. “Cada uno en Egipto ha dicho de manera fuerte y clara: Mubarak debe irse hoy", declaró el antiguo director general de la agencia internacional de energía atómica (AIEA) en una entrevista concedida a la cadena CNN.
Él también indicó que disponía de un mandato popular y político para negociar la formación de dicho gobierno. Un dirigente de la hermandad de los Hermanos Musulmanes anunció un poco más temprano que varias fuerzas de la oposición se habían puesto de acuerdo para apoyar a El Baradeï con el fin de que negocie con el gobierno de El Cairo.

Fuente: Le Monde 30.01.2011


Egypte: la révolte continue, la confusion règne.

Au sixième jour de la révolte populaire en Egypte, la rue maintient la pression sur le président Hosni Moubarak, et l'armée, déployée dans le pays, n'arrive pas à faire respecter le couvre-feu.

Les manifestations continuent.

Des dizaines de milliers de personnes se sont rassemblées, dimanche 30 janvier, sur la place Tahrir du Caire, pour demander le départ du président Hosni Moubarak. Faisant fi du couvre feu et des menaces de l'armée, les Cairotes ont commencé à affluer à la mi-journée sur la place.
Dans la matinée, l'armée s'était déployée en masse dans les rues du Caire alors qu'aucun policier n'était visible – ils étaient jusqu'alors omniprésents. Une fois que la place s'est remplie, des hélicoptères et des avions de chasse ont survolé à très basse altitude la place. Selon une journaliste du Monde présente sur place, l'armée à tiré sur la foule, touchant plusieurs personnes qui ont été évacuées par une ambulance. Elle n'a pu savoir si elles étaient blessées ou tuées.
D'autres grandes villes ont connu des manifestations importantes, à Alexandrie, à Suez, à Mahalla ou Ismaïlya. Le rôle de l'armée continue de susciter des interrogations et les informations qui circulent sont contradictoires. A-t-elle reçu l'ordre de tirer sur la foule? A-t-elle refusé de le faire ? Des scènes quelque peu surréalistes ont été observées: des soldats se tenaient près de chars couverts de graffiti et de slogans comme "A bas Moubarak. A bas le despote. A bas le traître. Le pharaon hors d'Egypte. Ça suffit". Interrogé à ce propos par Reuters, un soldat a répondu : "Ce sont des mots écrits par les gens. C'est le point de vue des gens."
En fin de journée, la place Tahrir du Caire s'est peu à peu vidée, même si quelques centaines de personnes sont restées avec l'intention d'y passer la nuit.

Le résultat des législatives pourrait être revu.

Le président de l'Assemblée, Fathi Sorour, a assuré, dimanche, que les résultats des élections de décembre 2010, largement truquées selon l'opposition, seront "corrigés". "Des voix se sont élevées pour demander la dissolution de l'Assemblée, et cette question fait actuellement l'objet d'une enquête de la cour de cassation", a déclaré M. Sorour. L'Etat de droit "demande le respect de l'ensemble des décisions de justice, et mieux vaut pour l'Assemblée de corriger sa composition en respectant les décisions judicaires" plutôt que de voir sa légitimité "mise en cause", a-t-il ajouté. L'Assemblée avait pour pratique courante de récuser les demandes de la justice en ce domaine en estimant qu'elle était au dessus des demandes des juges. Mohamed ElBaradei et de nombreuses autres formations de l'opposition avaient appelé au boycottage de ces législatives, estimant qu'elles étaient truquées d'avance.
Hosni Moubarak a par ailleurs demandé au premier ministre désigné Ahmad Chafic de faire du "rétablissement du calme sa priorité", au cours d'une réunion d'une heure et demie avec le nouveau premier ministre en présence du nouveau vice-président Omar Souleiman, rapporte l'agence officielle Mena. La composition du nouveau gouvernement n'a toujours pas été annoncée.

Mohamed ElBaradeï prend la tête de l'opposition.

En fin d'après-midi, l'opposant Mohamed ElBaradeï s'est rendu sur la place Tahrir et s'est exprimé devant la foule. Un peu plus tôt dans la journée, il avait affirmé que Moubarak devait quitter le pouvoir "aujourd'hui" afin que lui soit substitué un gouvernement d'union nationale. "Chacun en Egypte le dit de manière forte et claire : Moubarak doit partir aujourd'hui", a déclaré l'ancien directeur général de l'agence internationale de l'énergie atomique (AIEA) dans une interview accordée à la chaîne CNN.
Il a également indiqué qu'il disposait d'un mandat populaire et politique pour négocier la formation d'un tel gouvernement. Un dirigeant de la confrérie des Frères musulmans a annoncé un peu plus tôt que plusieurs forces d'opposition s'étaient mises d'accord pour appuyer ElBaradeï afin qu'il négocie avec le gouvernement du Caire.

Le Monde 30.01.2011

viernes, 28 de enero de 2011

La alta criminalidad ligada a la desmovilización de los paramilitares preocupa al gobierno de Colombia.

Los herederos de los paramilitares.

El Gobierno colombiano señala a las Bacrim como responsables del 47% de los 15.400 asesinatos ocurridos en el país sudamericano en 2010.

Las bandas criminales al servicio del narcotráfico “Bacrim”, como las llama el Gobierno colombiano, son hoy "la peor amenaza para el país", afirmó esta semana el comandante de la policía general Óscar Naranjo.
Casi la mitad de los más de 15.400 asesinatos cometidos en Colombia el año pasado "un 47%" son responsabilidad de estos grupos armados, el resultado de una desmovilización fallida de los paramilitares, que sembraron el terror durante dos décadas. Cifras oficiales señalan que las Bacrim operan en 21 de los 32 departamentos colombianos (el 75% del territorio) y que son dirigidos, en su mayoría, por mandos medios de los frentes desmovilizados. Pero mientras algunos funcionarios insisten en que, salvo contadas excepciones, sus crímenes están relacionados con el negocio de la droga, la realidad muestra que atentan contra líderes sociales, amenazan e imponen normas en las zonas que controlan.
El asesinato a comienzos de mes de dos estudiantes de biología de una prestigiosa universidad bogotana en el caribeño departamento de Córdoba “cuna del paramilitarismo” hizo que el país reconociera que esta amenaza es mucho peor de lo que hasta el momento se había aceptado. Pese a que en septiembre pasado el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, dijo que las Bacrim eran grupos "sin poder local, fácilmente manejables", solamente en Córdoba, el año pasado, fueron asesinadas 575 personas. En los dos primeras semanas de 2011 se registraron 31 crímenes.
Human Rights Watch (HRW) señala en su informe anual que las 20 masacres sufridas en 2010 en todo el territorio colombiano representa un aumento del 41% en comparación con el año anterior. Los asesinatos de sindicalistas, los ataques a los defensores de los derechos humanos y las amenazas a líderes sociales, particularmente a los que se atreven a reclamar tierras de los desplazados por los paramilitares, son algunas de las atrocidades que les atribuye HRW en su informe anual. "La situación del sindicalismo sigue siendo crítica", comenta Alberto Vanegas, encargado de derechos humanos de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores de Colombia). Colombia es el país con el mayor número de asesinatos contra sindicalistas del mundo. En 2010 murieron 44 y en enero han sido asesinados dos más.
Vanegas, además, cuestiona las cifras oficiales de la lucha contra la impunidad. Desde 1986, 2.774 sindicalistas han sido asesinados según cifras de la CUT. De estos crímenes, solamente se ha investigado un 25%. Desde el Gobierno se destacan las 260 sentencias dictadas pero Vanegas subraya que éstas son para quienes dispararon el gatillo.

"Para los autores intelectuales, la impunidad sigue siendo del 99%"

HRW también señala la situación de los líderes de grupos de víctimas que reclamaban tierras. 45 han muerto desde 2005. La organización llama la atención sobre el crimen de Óscar Maussa, asesinado en noviembre de 2010 tras recibir amenazas. Lo amarraron a un árbol y lo mataron a palos. La restitución de tierras es una de las prioridades del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Los cálculos más bajos dicen que los paras arrebataron más de dos millones de héctareas. El Incoder ?Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, la entidad encargada de la titulación de estos predios? fue cómplice de este despojo. "Hubo un periodo oscuro en que a más de un subgerente de Incoder se le podía identificar con un jefe para" afirma el nuevo gerente de esta entidad, Juan Manuel Ospina.
HRW, en una carta enviada al vicepresidente Angelino Garzón, aconseja que la fiscal general, Viviane Morales Hoyos, modifique la "deficiente" metodología empleada en la investigación de los crímenes. En la misiva, la organización reconoce que el Gobierno de Santos "ha tomado medidas positivas" para enfrentar a estos grupos. Uno de sus más temidos cabecillas, Pedro Oliveira Guerrero, alias Cuchillo, cayó abatido en una operación policial en diciembre pasado. Pero HRW subraya "la persistencia histórica que han tenido los paramilitares, la extensión de sus redes delictivas y el poder político y económico que han acumulado [en Colombia]" y recomienda que las autoridades investiguen y juzguen a los funcionarios que hayan tolerado o colaborado con estos grupos.

Fuente: Pilar Lozano desde Bogotá para El País 28.01.2011

miércoles, 26 de enero de 2011

El descontento se hace oír y miles de egipcios desafían la prohibición de manifestarse contra el régimen de Mubarak.

«Si Mubarak cae, el caos está asegurado»

Hosni Mubarak reina ininterrumpidamente Egipto desde hace 30 años. Le Figaro descubre las ruedas de un régimen autoritario contra el cual la calle se rebela hoy.

En octubre próximo, Hosni Mubarak habrá pasado treinta a la cabeza de Egipto. Presidente omnipotente, hasta no se ha dignado, durante estas tres décadas, a sumar un vicepresidente como lo hacían sus predecesores. ¿Ahora, que miles de egipcios desafían la prohibición del régimen de manifestar contra el jefe de Estado, en el qué descansa el poder de uno de los dirigentes más antiguos del mundo?
«Siempre hubo críticas contra Mubarak, pero se hacen más exacerbadas con el tiempo. No obstante, seríamos culpables de comparar la impopularidad de Mubarak con la de Ben Ali», estima Jean-Noël Ferrié, director de investigaciones del CNRS.
Hosni Mubarak llegó al poder luego del asesinato de Sadat en 1981. Militar de carrera, héroe de la guerra de 1973, goza del apoyo del ejército, elemento clave del régimen. «Es poco probable que los manifestantes puedan derrocarlo sin tener que enfrentar primero a los militares», subraya el especialista. Mubarak debería poder contar con el apoyo del ejército que, muy enriquecido, controla numerosas sociedades y no desea ver sus ventajas vueltas a poner en discusión.

Los Hermanos Musulmanes demonizados.

En cuanto a la escena política, queda atrapada. Las elecciones legislativas de noviembre de 2010 mostraron que el PND (Partido demócrata nacional), partido casi único dirigido por Mubarak, no estaba dispuesto a hacerle un sitio más grande a la oposición. Mientras que las elecciones precedentes de 2005, un poco más abiertas que lo ordinario, habían sido marcadas por un aumento inesperado de votos dirigidos a los Hermanos musulmanes (islamistas), con 88 asientos, el escrutinio reciente fue la ocasión para el PND de ajustar los relojes. El balance: la primera vuelta ha sido mancillada por inmensos fraudes señalados por la mayoría de los partidos de la oposición, con esa situación los Hermanos Musulmanes decidieron retirarse. El reverso de la medalla, el PND dispone a continuación de una mayoría tan confortable, 494 asientos sobre 508, que genera incomodidad hasta en ciertos miembros del partido.
«El régimen no soportó los votos obtenidos por los islamistas en 2005, esto lo puso enfermo», analiza Jean-Noël Ferrié. Los Hermanos Musulmanes son la bestia “negra” del régimen. «Ellos lo asustan porque dan la impresión de formar un bloque importante y no están dispuestos a volver a comprometerse con el PND». A este título, la Hermandad, que supo seducir al pueblo organizando una red de asociaciones benéficas para llenar los huecos dejados por el Estado, es regularmente víctima de detenciones. «El gobierno los mantiene bajo presión, para que no intenten ir demasiado lejos», explica Jean-Noël Ferrié.
Entre el PND y los Hermanos Musulmanes, Mubarak procuró erradicar toda forma de fuerza política alternativa creíble. «Como todos los regímenes autoritarios, practicó la política de la tierra arrasada. Si Mubarak fracasa, no será reemplazado forzosamente por los Hermanos Musulmanes. Pero seguramente será un caos», analiza Jean-Noël Ferrié.
Esta ausencia de oposición permite también a Mubarak asegurarse el apoyo de las grandes potencias internacionales. El presidente egipcio centra su discurso sobre la amenaza de los Hermanos Musulmanes, para dar la impresión a los occidentales de que él es la única alternativa posible. «Nadie lo desea: ni los europeos, que no están dispuestos a aceptar a extremistas religiosos en el poder, ni los norteamericanos que quieren mantener una situación apaciguada entre Egipto e Israel».

El desafío de la sucesión.

Comprobamos por otra parte un endurecimiento del poder en previsión de la sucesión de Mubarak, que tiene 83 años. Las transiciones son períodos siempre delicados para los regímenes autoritarios. Si parece probable que el raïs pretenda un sexto mandato en septiembre próximo, varios expertos creen sin embargo que no irá por otro período al cabo de éste, e intentará hacer aceptar a su hijo Gamal en su lugar. Este último encarna una rama reformadora y liberal del PND, pero podría sufrir de no tener ascendencia en las filas del ejército. «Si los egipcios deciden no aceptar a Gamal, nada puede predecir si el ejército aceptará volverse contra la calle para imponerlo», analiza Jean-Noël Ferrié.

Fuente: Pauline Fréour para Le Figaro 26.01.2011


«Si Moubarak tombe, ce sera le chaos assuré»

Hosni Moubarak règne sans partage sur l'Egypte depuis 30 ans. Le Figaro décrypte les rouages d'un régime autoritaire contre lequel la rue se retourne désormais.

En octobre prochain, Hosni Moubarak aura passé trente à la tête de l'Egypte. Président omnipotent, il n'aura même pas daigné, pendant ces trois décennies, s'adjoindre un vice-président comme le faisaient ses prédécesseurs. A l'heure où des milliers d'Egyptiens bravent l'interdiction du régime de manifester contre le chef de l'Etat, sur quoi repose le pouvoir de l'un des plus anciens dirigeants du monde?
«Il y a toujours eu des critiques contre Moubarak, mais elles deviennent plus acerbes avec le temps. Toutefois, on aurait tort de comparer l'impopularité de Moubarak avec celle de Ben Ali», estime Jean-Noël Ferrié, directeur de recherche au CNRS.
Hosni Moubarak est arrivé au pouvoir à l'issue de l'assassinat de Sadate en 1981. Militaire de formation, héros de la guerre de 1973, il jouit du soutien de l'armée, élément-clé du régime. «Il est peu probable que les manifestants puissent le renverser sans avoir à affronter d'abord les militaires», souligne le spécialiste. Moubarak devrait d'autant plus pouvoir compter sur l'armée que celle-ci, très riche, contrôle de nombreuses sociétés et ne souhaite pas voir ses avantages remis en cause.

Les Frères musulmans diabolisés.

Quant à la scène politique, elle reste verrouillée. Les législatives de novembre 2010 ont montré que le PND (Parti national démocrate), parti quasi unique dirigé par Moubarak, n'était pas prêt à faire une place plus grande à l'opposition. Alors que les élections précédentes de 2005, un peu plus ouvertes que d'ordinaire, avaient été marquées par un score inattendu des Frères musulmans (islamistes), avec 88 sièges, le récent scrutin a été l'occasion pour le PND de remettre les pendules à l'heure. Bilan: le premier tour a été entaché de telles fraudes que les plupart des partis de l'opposition, dont les Frères musulmans, ont décidé de se retirer. Versant de la médaille, le PND dispose désormais d'une majorité si confortable - 494 sièges sur 508 que cela indispose même certains membres du parti.
«Le régime n'a pas supporté les scores des islamistes en 2005, ça l'a tétanisé», analyse Jean-Noël Ferrié. Les Frères musulmans sont la bête noire historique du régime. «Ils l'effraient car ils donnent l'impression de former un bloc important et ne sont pas prêts à rentrer dans un jeu de compromission avec le PND». A ce titre, la Confrérie, qui a su séduire le peuple en organisant un réseau d'associations caritatives pour combler les lacunes de l'Etat, est régulièrement victime d'arrestations. «Le gouvernement les maintient sous pression, pour qu'ils ne soient pas tentés d'aller trop loin», explique Jean-Noël Ferrié.
Entre le PND et les Frères musulmans, Moubarak a fait en sorte d'éradiquer toute forme de force politique alternative crédible. «Comme tous les régimes autoritaires, il a pratiqué la politique de la terre brûlée. Si Moubarak chute, il ne sera pas forcément remplacé par les Frères musulmans. Mais ce sera le chaos assuré», analyse Jean-Noël Ferrié.
Cette absence d'opposition permet aussi à Moubarak de s'assurer du soutien des grandes puissances internationales. Le président égyptien centre son discours sur la menace des Frères musulmans, pour donner l'impression aux Occidentaux qu'il est la seule alternative possible. «Et personne ne le souhaite: ni les Européens, qui ne sont pas prêts à accepter des extrémistes religieux au pouvoir, ni les Américains qui veulent maintenir une situation apaisée entre l'Egypte et Israël».

Le défi de la succession.

On constate par ailleurs un durcissement du pouvoir en prévision de la succession de Moubarak, qui affiche 83 ans. Les transitions sont des périodes toujours délicates pour les régimes autoritaires. S'il semble probable que le raïs brigue un sixième mandat en septembre prochain, plusieurs experts pensent néanmoins qu'il n'ira pas au bout de celui-ci et tentera de faire accepter son fils Gamal à la place. Ce dernier incarne une branche réformatrice et libérale du PND, mais il pourrait souffrir de ne pas être issu des rangs de l'armée. «Si les Egyptiens décident de ne pas accepter Gamal, rien ne prédit que l'armée acceptera de se retourner contre la rue pour l'imposer», analyse Jean-Noël Ferrié.

Le Figaro par Pauline Fréour 26.01.2011

lunes, 24 de enero de 2011

Atentado mortífero en uno de los aeropuertos más concurridos de Moscú.

Un atentado en el mayor aeropuerto de Rusia causa 35 muertos.

Al menos 35 personas murieron y unas 150 resultaron heridas el lunes en un atentado suicida en el aeropuerto más grande de Rusia, en un atentado que lleva la marca de los extremistas que luchan por la creación de un estado islámico independiente en la región del Cáucaso del Norte.
El presidente ruso, Dimitry Medvedev, prometió perseguir y castigar a quienes estén detrás del ataque, que incluyó a ciudadanos extranjeros entre los heridos, durante una ajetreada tarde en el aeropuerto Domodedovo de Moscú. El denso humo llenó el vestíbulo de llegadas de la terminal, y podía verse fuego en una de las paredes.
"La explosión ocurrió cerca de mí, no me hirió pero sentí la onda expansiva, la gente se caía", dijo Yekaterina Alesandrova, una traductora que esperaba en la zona de llegadas a un cliente que volaba desde el extranjero.
"Comenzó a salir humo, había mucho humo", dijo por teléfono. "Muchos de los heridos salieron fuera por su propio pie en estado de shock. Después empezaron a anunciar información sobre por dónde salir".
Podían verse gotas de sangre esparcidas por la pista cubierta de nieve, frente a la terminal de llegadas, donde según la agencia Interfax, se apreciaban restos de la metralla.
"Oí una fuerte explosión (...), pensamos que alguien había dejado caer algo. Pero luego vi que estaban sacando víctimas afuera", dijo a Reuters una asistente de facturación de pasajeros que dijo llamarse Elena en el aeropuerto Domodedovo, situado a unos 22 kilómetros al sureste de Moscú.
Medvedev, que ha definido la insurgencia en el Cáucaso del Norte como la mayor amenaza para la seguridad rusa, retrasó su salida para el Foro Económico Mundial después del atentado, dijo el lunes el Kremlin. El presidente tenía previsto viajar a Suiza el martes para pronunciar el discurso de apertura en el foro anual.
Los rebeldes han prometido aumentar su violenta campaña en el corazón de Rusia en 2011, atacando blancos importantes para la economía y el transporte. También han amenazado los Juegos de Invierno de 2014, que está previsto celebrar en Sochi, región que ellos reclaman como parte de su "emirato".
"La seguridad se reforzará en los principales centros de transporte", escribió Medvedev en la red de microblogs Twitter. "Lamentamos las víctimas del ataque terrorista en el aeropuerto Domodedovo. Los responsables serán perseguidos y castigados", agregó.
Ningún grupo se ha adjudicado hasta ahora la responsabilidad por el ataque, pero decenas de internautas, escribiendo en ruso, condenaron el ataque suicida en la página islamista no oficial kavkazcenter.com.

Se expande la insurrección.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó el ataque, definiéndolo como un "atroz acto de terrorismo contra el pueblo ruso", según un comunicado leído por el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs, que dijo que su país está listo para ofrecer cualquier tipo de asistencia que Moscú requiera.
Varios usuarios de Twitter publicaron imágenes tomadas con teléfonos móviles en las que se veían decenas de personas tiradas en el suelo mientras una columna de humo salía de la zona de equipaje de la terminal, con una pared en llamas.
Un vídeo grabado inmediatamente después de la explosión mostraba personal del aeropuerto llevando linternas para entrar en la caótica escena. Vídeos posteriores mostraban a equipos de rescate sacando heridos en camillas.
El primer ministro, Vladimir Putin, que comparte el poder en un "tándem" con el menos influyente Medvedev, puso en juego su reputación política al intentar combatir a los rebeldes en el Cáucaso, de mayoría musulmana.
Putin lanzó una guerra a fines de 1999 en Chechenia para derribar al Gobierno secesionista. La campaña logró su objetivo inmediato y le ayudó a ganar la presidencia meses después. Pero desde entonces, la insurgencia se ha expandido a las áreas vecinas de Ingushetia y Daguestán.
"La explosión en Domodedevo consolidará la visión entre la élite rusa de que Putin está perdiendo el control de la seguridad en la capital, lo que favorece a sus enemigos", dijo Glen Howard, presidente del instituto de investigación estadounidense Jamestown Foundation.
Varios analistas creen que los rebeldes planean intensificar su campaña violenta mientras el país se prepara para las elecciones presidenciales de 2012.
La seguridad ha sido reforzada en otros dos aeropuertos de Moscú, que recibirán a los pasajeros desviados que volaban hacia Domodedovo, informaron medios locales.
Moscú sufrió su peor atentado en seis años en marzo de 2010, cuando dos mujeres de la volátil región de Daguestán se suicidaron en el metro detonando los explosivos que llevaban encima, y provocando la muerte de 40 personas.

Fuente: Reuters 24 de enero de 2011.

domingo, 23 de enero de 2011

No hay acuerdo para un compromiso iraní con respecto a su programa nuclear.

Fracasa la reunión de las potencias occidentales con Irán sobre su programa nuclear.

La cita en Estambul se cierra con la "decepción" de las seis potencias negociadoras por las condiciones de Teherán.

Desilusionada. Así se ha declarado la responsable de la Política Exterior europea, Catherine Ashton, al término de dos días de conversaciones con el negociador nuclear iraní, Said Yalilí. "Vinimos a Estambul con propuestas prácticas y concretas, pero ha quedado claro que la parte iraní no estaba lista para un compromiso", ha lamentado Ashton en una conferencia de prensa tras la cita. No hay planes para una nueva reunión, lo que da idea de lo lejos que están las posiciones de Irán y las potencias occidentales del Grupo de los Seis (EE UU, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania).
Después de 36 horas y tres rondas de conversaciones, ha vuelto a ponerse de relieve que la comunidad internacional carece de palancas para conseguir que Teherán renuncie a sus ambiciones nucleares. Los iraníes establecieron desde el principio dos precondiciones para implicarse en la cita: que se les reconociera el derecho a enriquecer uranio y que se les levantaran las sanciones internacionales.
"Reconocemos el derecho de Irán a tener un programa civil de energía atómica, pero es esencial que demuestre que es exclusivamente para ese fin y el OIEA ha sido incapaz de verificarlo debido a su falta de cooperación", ha precisado Ashton en referencia al Organismo Internacional de la Energía Atómica. La jefa de la diplomacia europea subrayó que hablaba como portavoz de los Seis y que todos habían mostrado unidos al respecto. En cuanto a la retirada de las sanciones, remite a la resolución 1929. "Allí se especifican las condiciones para hacerlo y hoy no se dan".

Fuente: Ángeles Espinosa para El País desde Estambul 22.01.2011

viernes, 21 de enero de 2011

Nuevo mensaje de Ben Laden exigiendo la retirada francesa de Afganistán.

Afganistán: Ben Laden liga la suerte de los rehenes a la retirada francesa de Afganistán.

Francia está "determinada" a continuar con su misión en Afganistán, declaró el viernes el Ministerio de Asuntos Exteriores, consultado sobre un mensaje atribuido a Osama Ben Laden. El jefe de Al-Qaeda, Osama Ben Laden, ligó la liberación de los rehenes franceses retenidos en Afganistán y Níger a la retirada militar de Francia y advirtió que la posición del presidente Nicolás Sarkozy "costarán caro" a Francia, en un registro difundido el viernes 21 de enero, por la cadena árabe Al-Jazeera.
"Le repetimos el mismo mensaje: la liberación de sus prisioneros de las manos de nuestros hermanos está ligada a la retirada de sus soldados de nuestro país", dijo la voz atribuida a Ben Laden por la cadena de televisión. El mensaje todavía no ha sido autentificado por las autoridades francesas.

La negativa a efectuar la retirada, una "luz verde" para matar a los rehenes.

Dirigiéndose al pueblo francés, él dijo: "La negativa de su presidente a retirarse de Afganistán es el resultado de su docilidad frente a Norteamérica y esta negativa es una luz verde para matar a sus prisioneros (...) pero no haremos esto por el momento". Esta posición de Sarkozy "le costará y les costará muy caro en diferentes frentes, tanto en el interno como afuera de Francia", añadió.
En un mensaje que databa de octubre de 2010, Ben Laden había advertido ya que Francia conocería la seguridad sólo si se retirara de Afganistán y detuviera "sus injusticias" con respecto a los musulmanes. Entonces había justificado el secuestro de cinco franceses en septiembre, en Níger, reivindicado por Al-Qaeda en el Magreb islámico (AQMI).
En Afganistán, donde cerca de 3.750 soldados franceses están desplegados, dos periodistas franceses de France 3, Stéphane Taponier y Hervé Ghesquière, permanecen en cautiverio desde su secuestro, el 30 de diciembre de 2009.

Fuente: Le Monde y AFP 21.01.2011



Afghanistan: Ben Laden lie le sort des otages au retrait français d'Afghanistan.

La France est "déterminée" à poursuivre sa mission en Afghanistan, a déclaré vendredi le ministère des affaires étrangères, interrogé sur un message attribué à Oussama Ben Laden. Le chef d'Al-Qaida, Oussama Ben Laden, a lié la libération des otages français retenus en Afghanistan et au Niger au retrait militaire de la France et averti que les positions du président Nicolas Sarkozy "coûteront cher" à la France, dans un enregistrement diffusé vendredi 21 janvier par la chaîne arabe Al-Jazira.
"Nous vous répétons le même message: la libération de vos prisonniers des mains de nos frères est liée au retrait de vos soldats de notre pays", a dit la voix attribuée à Ben Laden par la chaîne de télévision. Le message n'a pas encore été authentifié par les autorités françaises.

Le refus du retrait, un «feu vert» pour tuer les otages.

S'adressant au peuple français, il a dit : "Le refus de votre président de se retirer d'Afghanistan est le résultat de son suivisme de l'Amérique et ce refus est un feu vert pour tuer vos prisonniers (...) mais nous ne ferons pas cela au moment qui lui convient à lui". Cette position de M. Sarkozy "lui coûtera et vous coûtera cher sur différents fronts, à l'intérieur et à l'extérieur de la France", a-t-il ajouté.
Dans un message datant d'octobre 2010, Ben Laden avait déjà averti que la France ne connaîtrait la sécurité que si elle se retirait d'Afghanistan et cessait "ses injustices" à l'égard des musulmans. Il avait alors justifié l'enlèvement de cinq Français en septembre au Niger revendiqué par Al-Qaida au Maghreb islamique (AQMI).
En Afghanistan, où environ 3 750 soldats français sont stationnés, deux journalistes français de France 3, Stéphane Taponier et Hervé Ghesquière, sont toujours en captivité depuis leur enlèvement le 30 décembre 2009.

Le Monde avec AFP 21.01.2011

martes, 18 de enero de 2011

Túnez continúa inmerso en serios problemas para consolidar un gobierno de coalición.

La coalición tunecina encalla en problemas en su segundo día.

El nuevo Gobierno de coalición tunecino afrontó el martes su primer problema, cuando cuatro ministros dimitieron y un partido opositor amenazó con retirarse en protesta por la presencia de miembros del partido del derrocado presidente.
El primer ministro, Mohamed Ganuchi, incluyó a líderes opositores en la coalición formada el lunes después de que el presidente Zine al Abidine Ben Ali huyera a Arabia Saudí tras semanas de protestas callejeras. Pero figuras clave de la vieja guardia mantuvieron sus puestos, irritando a muchos.
La policía en la capital lanzó en repetidas ocasiones gases lacrimógenos intentando dispersar una protesta de varios cientos de partidarios de la oposición y sindicalistas que calificaron al nuevo gobierno de "artificial". Los manifestantes se desperdigaban, pero a continuación volvían a reagruparse para continuar con la protesta.
Varios cientos de personas también protestaron contra el nuevo gobierno en Monastir, en el sur de Túnez.
Abid al-Briki, del sindicato UGTT, dijo a la televisión estatal tunecina que sus tres ministros se reiterarían del gobierno porque éste contaba con miembros del partido RCD del ex líder.
"Esto es en respuesta a las demandas de la gente en las calles", dijo Briki.
Los ministros, que obtuvieron puestos menores dentro del gabinete, son Husine Dimasi, que estaba destinado a la cartera de Empleo y Formación, y dos ministros de Estado, Abdeljelil Bedui y Anuar Ben Guedur.
Además, el partido de Mustafa Ben Jaafar, que había sido nombrado ministro de Sanidad, también anunció su cese en protesta por la presencia en el gobierno de integrantes del RCD.
"Ha dimitido en protesta por estos elementos del partido gobernante", dijo a Reuters el alto cargo del Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades Hedi Redaui.
El partido opositor Ettajdid abandonará la coalición si los ministros del partido RCD no dejan la formación y devuelven al estado todas las propiedades que obtuvieron a través del mismo, dijo la televisión estatal.
El líder de Ettajdid Ahmed Ibrahim fue nombrado ministro de educación superior en el gabinete interino.
En las calles, los manifestantes insistían en que los ministros que habían ejercido bajo el mandato de Ben Ali no tenían hueco en el Gobierno.
"El nuevo Gobierno es artificial. Es un insulto a la revolución que se ha cobrado vidas y sangre", dijo el estudiante Ahmed al Haji.
"El problema en el seno del Gobierno interino es que tiene una serie de ministros del antiguo gobierno", dijo el manifestante Sami bin Hassan.

Prometen reformas.

Ganuchi defendió a su Gobierno, diciendo que había conservado a algunos ministros porque eran necesarios en los preparativos para las elecciones, previstas en los próximos dos meses.
"Hemos tratado de aunar una mezcla que tenga en cuenta las diferentes fuerzas en el país para crear las condiciones para ser capaces de iniciar las reformas", dijo Ganuchi a la cadena de radio Europe 1.
Ganuchi rechazó las sugerencias de que la "dictadura" de Ben Ali continuaría bajo una nueva apariencia.
Su ministro de Exteriores, Kamel Morjane, dijo, durante una visita a Egipto, que el gobierno interino respondería a los asuntos que han encolerizado a los manifestantes, como la corrupción, y se prepararía para convocar elecciones.
"Podría ser posible que el próximo gobierno no tenga ningún miembro del antiguo ejecutivo", dijo.
El líder opositor Moncef Marzouki, que vive en París, llegó al aeropuerto de Túnez donde fue recibido por unos 200 partidarios.
"La revolución debe continuar", dijo Marzouki, que se exilió tras ser acosado por los servicios de inteligencia de Ben Ali.
Las semanas de protestas contra la pobreza y el desempleo en Túnez que obligaron a la salida de Ben Ali sacudieron a todo el mundo árabe, cuyos líderes autocráticos encabezan gobiernos igualmente represivos.
El martes, se escucharon disparos esporádicos en diferentes partes de la capital pero mucho menos que en las noches anteriores.
Un periodista de Reuters en el suburbio Ariana de Túnez dijo que se estaban organizando grupos vecinales para limpiar los daños causados tras varios días sin ley.

Fuente: Reuters 18.01.2011

jueves, 13 de enero de 2011

La renuncia masiva de miembros de Hezbolá presiona al gobierno de Saad Hariri.

Hezbolá rompe el Gobierno libanés y abre una nueva etapa de inestabilidad.

Hezbolá, el gran partido-milicia chií, puso ayer fin al Gobierno de unidad libanés tras la renuncia de sus ministros y la de sus aliados del Gabinete. Con este gesto, Hezbolá quiere presionar al primer ministro libanés, Saad Hariri, para que se desmarque del tribunal de la ONU que investiga la muerte de su padre en un atentado en Beirut en 2005.
Técnicamente, la caída del Gobierno no supone un gran cambio, debido a que la tensión política bloqueaba de facto el funcionamiento del Ejecutivo de unidad que hacía meses había dejado de reunirse y tomar decisiones. Pero la ruptura formal del Ejecutivo sí abre paso a un nuevo periodo de incertidumbre política en un momento de fuerte tensión intersectaria en Líbano.
Desde que el año pasado se filtrara a la prensa que el tribunal de Naciones Unidas tenía previsto acusar a miembros de Hezbolá del magnicidio, el Partido de Dios se ha esforzado por impedir que los resultados de la investigación salgan a la luz. Hezbolá, el partido que lidera el todopoderoso Hasan Nasralá y que cuenta con el apoyo de Irán, considera que la corte forma parte de la propaganda con la que el archienemigo israelí pretende restar legitimidad al partido-milicia chií, al tiempo que niega cualquier implicación en el asesinato.
El enfrentamiento entre los defensores de que la investigación siga adelante -los conocidos como el bloque prooccidental capitaneado por Hariri-, y los detractores, que apoyan las tesis de Hezbolá, no ha dejado de crecer en los últimos meses. Hasta tal punto, que el clima de tensión ha obligado a posponer en varias ocasiones la publicación de las conclusiones del tribunal.
La llamada iniciativa sirio-saudí se había convertido en la última esperanza para dar con una solución que calmara los ánimos en un país temeroso de que una nueva guerra civil siembre otra vez las calles de cadáveres. El pasado martes quedó claro sin embargo, que saudíes y sirios -quienes respaldan respectivamente a los dos grandes bloques en conflicto en Líbano- habían fracasado en el intento. Así lo anunció el general Michel Aoun, al frente de los aliados cristianos de Hezbolá. "La iniciativa ha finalizado sin resultado alguno", dijo Aoun.
En total, 10 ministros del bloque que aglutina a Hezbolá y a sus aliados, más un supuesto independiente, presentaron en la tarde de ayer su renuncia, lo que supuso la inmediata ruptura de un Ejecutivo con 30 carteras. Los ministros anunciaron que, con su marcha, protestaban ante la negativa gubernamental de convocar una sesión con carácter urgente que condenara las pesquisas del tribunal.
El momento elegido por Hezbolá para sumir a Líbano en su enésima crisis está cargado de significado. La ruptura del Gobierno se produjo justo cuando Hariri se entrevistaba con el presidente estadounidense, Barack Obama. Tras la caída de su Gobierno, Hariri decidió abandonar Washington, gran valedor de los trabajos del tribunal, y volar a Beirut vía París, donde tiene previsto reunirse con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
La Casa Blanca expresó ayer su apoyo a Hariri y al tribunal que investiga la muerte de su padre y anunció después del encuentro que todas las partes en Líbano deben "evitar amenazas o acciones" que puedan causar más inestabilidad. "Los esfuerzos de la coalición que dirige Hezbolá para derribar el Gobierno libanés solo demuestra su propio miedo y su determinación para bloquear la capacidad del Gobierno para llevar a cabo su trabajo y avanzar en las aspiraciones de todos los libaneses", dijo la Casa Blanca en un comunicado.
Los expertos consideran que formar un nuevo Gobierno es una tarea casi imposible en las actuales circunstancias y hablan de un periodo de parálisis política de la mano de un Ejecutivo interino, a la espera de que se solucione el tema del tribunal. Esta nueva crisis interna, pero con notables implicaciones regionales, ha reavivado los temores a nuevos episodios de violencia como los de 2008, cuando Hezbolá tomó Beirut por la fuerza.

Fuente: Ana Carbajosa desde Jerusalén para El País 13.01.2011

lunes, 10 de enero de 2011

Un nuevo alto el fuego decretado por la ETA busca resolver el núcleo del conflicto.

ETA decreta un alto el fuego “permanente, general y verificable”.

ETA ha anunciado un alto el fuego "permanente, de carácter general e internacionalmente verificable" y su "compromiso firme" con lo que denomina "un proceso de solución definitivo" y con el final de "la confrontación armada".
La banda terrorista ha hecho este anuncio en el diario 'Gara', que ha publicado en su web un vídeo y un comunicado de la banda.
En el comunicado, fechado el 8 de enero, ETA dice que el "proceso democrático" para el final de la violencia debe resolver el "núcleo del conflicto", que vuelve a situar en "las claves de la territorialidad y el derecho de autodeterminación" del pueblo vasco.
La banda terrorista hace un "llamamiento" a las autoridades españolas y francesas a abandonar "para siempre las medidas represivas y la negación de Euskal Herria".
"ETA no cejará en su esfuerzo y lucha por impulsar y llevar a término el proceso democrático, hasta alcanzar una verdadera situación democrática en Euskal Herria", insiste.
En su declaración, redactada en tres idiomas (euskara, español e inglés) y grabada en vídeo en los dos primeros, ETA afirma que "coincide" con la Declaración de Bruselas (formulada por un grupo de mediadores internacionales) y el Acuerdo de Gernika (suscrito por EA, la izquierda abertzale y Aralar), en los que se reclamaba un alto el fuego unilateral, permanente y verificable internacionalmente.
Para la banda, esas declaraciones subrayan "la necesidad de una solución justa y democrática al secular conflicto político".

Fin de la extorsión a los empresarios.

La organización terrorista añade en el comunicado un matiz destacable, que el alto el fuego será "de carácter general".
Un calificativo ambiguo que fuentes de la lucha antiterrorista, consultadas por Efe, interpretan como un cese de la actividad terrorista en todos los ámbitos, no sólo en las llamadas "acciones armadas ofensivas", en la terminología etarra. De ser correcta esta interpretación, ETA suspendería la extorsión del llamado 'impuesto revolucionario' con el que financia sus actividades y que no ha cesado en ningún momento, a pesar de la primera declaración de alto el fuego del pasado mes de septiembre.
Las Fuerzas de Seguridad advierten de que con sus últimas acciones conocidas en Francia, los terroristas terminaron de aprovisionarse de lo que les faltaba y podrían afrontar meses reduciendo al mínimo su actividad en Francia.
El vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha dejado claro que este no es el mensaje que estaba esperando la sociedad española que reclama un abandono "definitivo e irreversible" de las armas. "Es evidente que hoy, una vez más, no ha hecho eso que esperamos los partidos democráticos", ha lamentado. El vicepresidente ha concluido que "esta no es una mala noticia, pero no es la noticia".
El lehendakari, Patxi López, ha asegurado que ETA "ha empezado a asumir que su final es inevitable" y ha destacado que al anunciar que mañana no asesinará a nadie, "es un triunfo".
Por contra, el abogado surafricano Brian Currin, impulsor de la Declaración de Bruselas, ha asegurado que el mensaje de ETA "cumple las condiciones" establecidas por los mediadores internacionales, al tiempo que ha mostrado su "satisfacción" por la "respuesta positiva" de la banda.

Anticipo del anuncio.

La hipótesis de que la banda terrorista iba a efectuar este anuncio ha ido cobrando intensidad a lo largo de la mañana. El propio diario 'Gara' había enviado a diversos medios de comunicación extranjeros un aviso en el que indicaba que a las 12.00 horas colgaría en su web el comunicado de ETA, como así ha ocurrido.
El portavoz de Lokarri Paul Ríos ya anticipaba el alto el fuego en la mañana de hoy en su perfil en Facebook: "En media hora se puede cumplir un deseo por el que hemos trabajado mucho, un alto el fuego unilateral y permanente".

El PP no ve nada nuevo.

Igualmente, fuentes del Partido Popular han señalado que su líder, Mariano Rajoy, ha comenzado su intervención ante el Comité de Dirección del PP asegurando que el anuncio etarra iba a ser inminente, informa Carmen Remírez de Ganuza.
Rajoy había recibido información de su diputado Federico Trillo, a quien había telefoneado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dando cuenta del inminente anuncio.
Por su parte, el 'lehendakari', Patxi López, fue el encargado de transmitírselo a su socio de Gobierno, el líder de los 'populares' vascos, Antonio Basagoiti.
Según fuentes 'populares', Rajoy ha señalado a su directiva que no ve nada nuevo en el comunicado respecto a los anuncios anteriores de treguas de la banda. Basagoiti tampoco le ha dado importancia al afirmar tajantemente: "Año Nuevo, comunicado viejo".

El anterior comunicado.

El pasado 5 de septiembre ETA sorprendía con un comunicado en el que la organización terrorista anunciaba su decisión de "no llevar a cabo acciones armadas ofensivas".
El vídeo, emitido en la cadena británica BBC, dejaba muchos interrogantes pendientes,
ya que no quedaba especificado en ningún momento si esta decisión es temporal o definitiva. Y el comunicado sólo habla exclusivamente de "no llevar a cabo acciones armadas ofensivas", es decir, de no atentar, lo que deja abierta la posibilidad de que continúe la extorsión o el rearme de la banda.
Pero han sido muchas las fallidas treguas de la banda terrorista. La que más esperanzas trajo, la anunciada el 22 de marzo de 2006 y que se prolongó durante nueve meses. Más tarde, con el atentado de la T-4, se demostraba que la tregua sólo había servido para que la banda terrorista se rearmase.
Desde aquella declaración de 2006 y hasta la del pasado 5 de septiembre, ETA ha asesinado a 12 personas. En concreto, han sido asesinados cuatro civiles, un policía nacional, un policía francés, un militar y hasta cinco guardias civiles.

Fuentes: EFE y El Mundo 10.01.2011

sábado, 8 de enero de 2011

El clérigo Muqtada al Sadr vuelve a Irak luego de tres años buscando el fin de la ocupación.

Múqtada al Sádr, símbolo de la resistencia chiita, regresa a Irak e insta a poner fin a la ocupación del país.

El clérigo, que se opuso por las armas a la invasión de EE UU en 2003, pide a sus seguidores dar una oportunidad al Gobierno de Maliki tras tres años de autoexilio en Irán.

El clérigo radical chií Múqtada al Sáder ha instado hoy al nuevo Gobierno iraquí a "buscar la salida del ocupante", en referencia a Estados Unidos, pero no necesariamente por medio de las armas. En su primer discurso público desde su regreso esta semana tras varios años de exilio autoimpuesto en Irán, Sáder ha pedido a sus seguidores que le den una oportunidad al nuevo Gobierno liderado por el primer ministro chií, Nuri al Maliki.
"Hago un llamamiento al Gobierno: Ya es suficiente ocupación en Irak, es suficiente esclavitud, los ocupantes deben marcharse. Hay que cumplir las promesas", ha insistido ante miles de seguidores en la ciudad santa chií de Nayaf, a unos 160 kilómetros al sur de Bagdad. Pero luego ha matizado: "Ello no significa que todo el mundo debería llevar armas, las armas son solo para los militares. Nosotros también resistimos culturalmente, la resistencia pacífica es también resistencia", ha dicho quien se convirtiera en el símbolo de la oposición chií en Bagdad tras la invasión contra Sadam Hussein en marzo de 2003.
Asimismo, ha instado a que se olviden las diferencias entre los iraquíes para vivir en armonía. "Si algún conflicto ha tenido lugar entre los hermanos, olvidemos esa página, vivamos juntos unidos, en seguridad y armonía -ha apuntado Al Sadr-. Por favor, apoyadme en esto, la gente iraquí no necesita enemigos, necesita amigos. Si estáis unidos y os apoyáis los unos a los otros, el pueblo de Irak quedará unido".
El fundador de la milicia conocida como el Ejército del Mahdi, que se opuso duramente al Gobierno iraquí, aunque posteriormente renunció a la violencia, ha pedido apoyo al nuevo Ejecutivo. "Se ha formado un Gobierno iraquí y todos los ministros está al servicio del pueblo, al servicio de su gente y de la seguridad. Todos nosotros apoyaremos al Gobierno para que ayude y sirva al pueblo iraquí", ha dicho el religioso, quien el pasado 5 de enero volvió a Nayaf, su ciudad natal tras pasar los últimos tres años en Irán, adonde viajó para continuar sus estudios religiosos y obtener la potestad de emitir fetuas (edictos islámicos).

Fuente: El País y Agencias 08.01.2011